miércoles, 3 de noviembre de 2021

Los Mapuches chilenos, llegaron a la Argentina.- 03 - 11 - 2021.

- Los Mapuches, chilenos llegaron a la Argentina. - Artículo del Prof. Alberto Buela Lamas. - O3- 11- 2O21.- - Algo de luz sobre la cuestión mapuche. - Tehuelches. - Cuando Rodolfo Casamiquela soportó críticas porque dijo “los mapuches no tienen derechos a tierras argentinas” Rodolfo Casamiquela nació en Ingeniero Jacobacci en 1932 y murió en Cipolletti en 2008. Fue autor de numerosas publicaciones sobre los orígenes del poblamiento humano en la Patagonia y propició el reconocimiento de la etnia tehuelche como pueblo originario de la parte Norte de la región de la Patagonia. - Era paleontólogo, arqueólogo, doctor en ciencias, investigador, docente, historiador y escritor. Dejó una veintena de libros y 400 trabajos de investigación. Dedicó su vida al estudio de los orígenes de la Patagonia. - Se graduó de perito minero nacional, al tiempo que proseguía con su formación en temas patagónicos en la biblioteca del Museo Etnográfico. Una beca lo llevó a Bélgica y, a su regreso, se decidió por la carrera de Paleontología en la Universidad de La Plata. Trabajó para el Conicet hasta el golpe militar de 1966. Decidió radicarse en Chile, donde se graduó como doctor en Biología a fines de la década del 60. Volvió a Río Negro, donde creó el Centro de Investigaciones Científicas de Río Negro, con sede en Viedma. - En 1978, Casamiquela creó en Viedma la Fundación Ameghino destinada a fomentar la investigación regional y el estudio de la agricultura, la geología, minería, pesca y biología. Sus trabajos de investigación incluyen estudios iconológicos y etnológicos de la Patagonia, el arte rupestre y la gramática tehuelche, - En 1965 recibió el primer Premio Nacional de Antropología y tercero de Biología de Subsecretaria de Cultura de la Nación. Se desempeñó como profesor de distintas universidades e instituciones académicas de Chile y Argentina. Fue docente emérito de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral y propuesto para doctor honoris causa. - “Casamiquela tuvo distintos episodios donde fue duramente criticado por investigaciones en las que sostenía que los tehuelches eran los verdaderos pobladores originarios de Chubut y el Norte patagónico. Sus estudios lo llevaron a afirmar que los mapuches cruzaron la frontera e invadieron a los tehuelches en el siglo XVII, pueblo al que consideraba prácticamente extinguido”. “Esa postura le valió severas críticas por parte de aborigenistas de Argentina y Chile, que en varias ocasiones impidieron que el investigador pudiera concretar sus disertaciones en universidades e instituciones. - La raíz de la discusión es que Casamiquela consideró a los mapuches, chilenos, cuando se trata de pueblos “preexistentes” que habitaban la cordillera antes de las delimitaciones geográficas políticas que conocemos actualmente. Sin embargo, se trató de un fundamento que sirvió judicialmente para desalojar a varias comunidades indígenas. - Más allá de las controversias por esa posición extrema, sus aportes al conocimiento de la Patagonia adquieren especial relevancia; lo que se expresa en una obra de gran extensión y profundidad”. El historiador Rodolfo Casamiquela es duro con los mapuches que lo "escrachan". Dice que no tienen verdadero interés en velar por la cultura indigenista, sino que son más bien "piqueteros". Habló de luchar por rescatar del olvido la lengua del pueblo tehuelche. Y que eso le preocupó mucho más que los escraches que recibe cuando quiere hablar de la historia. "Si se definen como mapuches son chilenos y si son chilenos no tienen derecho sobre la tierra de la Argentina", señaló Casamiquela. -¿Qué lo llevó a estudiar sobre esto? - Mi inquietud por lo indígena empezó cuando tenía 14 años. Me fui a estudiar a Buenos Aires y un día, en la Biblioteca Nacional, empecé a leer mapuche, sin saber que en mi pueblo (Ingeniero Jacobacci) la mitad de los chicos de mi edad hablaban esa lengua, porque entonces ellos ocultaban su origen. Ni los maestros lo sabían. Entonces, cuando volví, fue una grata sorpresa descubrir que los peones que enfardaban la lana en una casa comercial donde trabajaba mi padre eran de origen indígena. Con ellos pasé un verano fantástico, porque empecé a anotar las primeras cosas sobre su lengua. A los 16 años, siempre acompañado por los indígenas, ya estaba haciendo el primer museo referido a su historia. -¿Qué ha podido conocer de ellos? - He conocido centenas de indígenas y a todos los hablantes de tehuelche de la Patagonia. Estudié y aprendí que primero vino el mundo tehuelche paleolítico, muy antiguo. Los antepasados de sus antepasados se remontan a 10 mil ó 12 mil años atrás y evolucionan en la Patagonia. Mucho después de la llegada de los Españoles, alrededor del 1600, el caballo permite que los Tehuelches copen todo el ámbito pampeano y Neuquén. En esa misma época empieza la mapuchización. Existen diferencias entre unos y otros. Los gigantes patagones no son una fantasía, sino los Tehuelches, que alcanzaban casi los dos metros de altura y una corpulencia de 150 kilos, de tez oscura y ojos asiáticos, que vivían de la caza y se vestían con pieles. Los Araucanos o Mapuches, sin embargo, son una raza de estatura mediana, cultivadores de cultura andina, que tenían casas de madera y paja y trabajaban en forma maravillosa el tejido y la platería; ellos tenían una trayectoria cultural superior, que los Tehuelches imitaron. -¿Qué pasaba con la lengua? - Con la llegada de la religión y la onomástica se va produciendo una transformación en ella. Entonces, los hombres tehuelches, especialmente los caciques, en el norte de la Patagonia, empezaron a ser bilingües. Pero las mujeres siguieron hablando tehuelche, incluso algunas familias pasaron del tehuelche al castellano, sin pasar por el mapuche. Hubo un sincretismo religioso y lo tehuelche se mapuchizó. Pero el Mapuche como pueblo estaba del otro lado de la Cordillera. -¿Los descendientes conservan la lengua indígena? - Hoy hay descendientes vivos de grandes caciques tehuelches. Sólo son algunas familias, los otros son descendientes de Mapuches. Los Ñanco, por ejemplo, son descendientes de Sacamata, uno de los caciques más serios del norte de la Patagonia, nacido entre 1870 y 1880. Uno de mis maestros, fue quien salvó la lengua tehuelche, ya que era el último que la hablaba. Se llamaba José María Cual (que en tehuelche quiere decir cuello). Él murió en 1960, a los 90 años. Cuando lo conocí, yo era un muchacho y él estaba ciego. Durante muchos años nos dedicamos a la lengua tehuelche y por él quiero rendirle el máximo homenaje a este pueblo, descendiente de los habitantes más antiguos de América entera. -¿De qué forma? - Un día juramenté hacer un homenaje a este pueblo único, salvando todo lo que se pudiera de su historia. Lamentablemente estoy solo en todo esto. Los descendientes no estudian a sus antepasados, porque eso significa leer a los blancos y hay una especie de rechazo, una negación que es como hacerse trampa en el solitario de la vida. No se puede avanzar. Entonces soy un maestro ciruela, vale decir un científico, que dice la historia como la cuenta la ciencia, la antropología. No hago concesiones de tipo demagógico. Por ello, si digo que acá no había ningún Mapuche en 1865 y que recién llegaron en 1890, digo lo que es la historia, no lo invento. Sólo que otros no lo dicen o lo dicen distinto. Entonces soy el malo. -¿Por eso le hacen escraches? - Sí. Pero esa gente no es indigenista en el sentido cultural, lo es en el sentido piquetero. Son políticos. -¿Qué le cuestionan? - No hay cuestionamientos. Eso es un pretexto. Hay que pensar qué buscan. Si se definen como Mapuches son chilenos y si son chilenos no tienen derecho sobre la tierra de la Argentina. Esta es la clave. Entonces, como yo explico que son chilenos, soy el enemigo. Cualquier chileno sabe que los Mapuches son chilenos. Los líderes también lo saben. Pero la juventud no. El 99 por ciento de los que se definen como mapuches son de origen Tehuelche. Pero se han dado muchas confusiones por la lengua o el apellido. Así se va perdiendo la identidad. -¿Por qué tendrían la necesidad de sentirse Mapuches si no lo son? - Porque la palabra mapuche es muy atractiva. Quiere decir gente de la tierra. Si se usa como símbolo es correcto. Yo también soy gente de la tierra. En 1960, como un homenaje, el Primer Congreso del Área Araucana Argentina propuso que a los Araucanos se les dijera mapuche como en Chile. -¿Cuál sería la respuesta si alguien pregunta quiénes eran los originarios? - Habría que ver con respecto a qué. A la llegada de los españoles es una cosa. A la constitución del Estado argentino es otra. Porque en 1816 no habían mapuches en Argentina. Los primeros se radican en el centro de La Pampa en 1820 y en 1890, al sur del Limay Negro, los primeros pobladores de origen chileno fueron los mapuches y los chilotes. Hay que distinguir muy sutilmente todo este asunto. -¿Por qué menciona la pérdida de la identidad? - Eso es lo más terrible. Los nietos de mis maestros, que sabían lo que eran, hoy son todos mapuches. Es decir, el abuelo es tehuelche puro, pero el nieto es mapuche. Entonces la Patagonia perdió su identidad. Esta es tierra de aluviones, porque todos los días llega gente desde otros lugares. Entonces, los maestros no son de aquí y es muy difícil recrear esa identidad maravillosa que -hasta hace 30 años- fue la palabra, la casa abierta, la hospitalidad, la seguridad y la base indígena, ahora desteñida por toda esta confusión que hay con los mapuches. Pero hasta hace unos años atrás la historia era clara. -¿Qué pasa con la lengua tehuelche? - Es una lengua muerta. Murió en 1960. Y no hay interesados en aprenderla. Yo lo hice porque era consciente de que mi maestro, José María Cual, era uno de los últimos que la hablaba. Se comunicaba conmigo en español y podíamos hacer traducciones del mapuche al tehuelche, revisarlas durante varios años y pasarlas en limpio. Él tenía la conciencia que era el único que iba quedando para hablar esa lengua. Pero murió antes de ver la gramática. Hoy se pierde la cultura. Los descendientes, en su mayoría, no mantienen la lengua. Incluso, los nombres que hay por acá, en los comercios, son falsos. El vocabulario es equivocado y ese es mi sufrimiento. - Esto me preocupa mucho más que los escraches. Los indígenas tienen que perfeccionarse y profesionalizarse sin perder su lengua de origen. En Argentina a la lengua indígena le queda una generación y nadie se preocupa por recuperarla. -¿Qué siente cada vez que dice que está solo en esto? - Se siente impotencia, porque es difícil llegar a la docencia y a quienes tienen decisión política sobre ella. Cuando voy a dar clases a las escuelas los chicos y los maestros se asombran. Al terminar las charlas, los chicos que tienen apellidos indígenas que se mantenían tímidos, pasan al frente y se sienten bien, porque son descendientes de los grandes caciques. Lo mismo ocurre cuando saben cuáles son los significados de sus nombres en mapuche, porque los tehuelches no tienen significados. Todo eso se puede hacer, pero ¿ quién le pone el cascabel al gato?. ............................................

martes, 2 de noviembre de 2021

Fieles difuntos. Las sepulturas. Epoca Colonial.- 02 - 11- 2021.-

- FIELES DIFUNTOS. LAS SEPULTURAS. EPOCA COLONIAL. - O2- 11- 2O21. - Hoy Dia de los Difuntos indago sobre el tema encontrando una nota en Infobae que reproduzco parcialmente. Durante todo el periodo Virreinal. hasta 1822, los difuntos eran enterrados cerca de las Iglesias o dentro de ellas. Las “familias nobles y principales” de la Villa de la “Santa Trinidad del Puerto de Santa María de los Buenos Aires” poseían el privilegio de ser sepultados dentro del templo. Mientras más cerca del altar Principal; más importante la familia. Si habían donado algún altar o retablo se los sepultaba al pie del mismo. Como detalle, basta recordar que la familia del Gral. Manuel Belgrano está enterrada en el crucero de la Iglesia de Ntra. Sra. Del Rosario, convento de Santo Domingo de Bs. As., dada su afinidad de ésta con la orden de los Dominicos. Pero el mismo Manuel Belgrano solicitó no gozar de ese privilegio sino ser depositado en el atrio de dicha Basílica. Los laicos eran sepultados con los pies hacia el altar, los clérigos con la cabeza dirigida al mismo. Los que no poseían fortunas eran enterrados alrededor de los templos, pero igualmente siguiendo un estricto orden social: mientras más cerca del muro perimetral del templo, poseían más jerarquía en la sociedad civil común. Dejamos en claro, solo los difuntos católicos tenían ese privilegio.¿ - Los esclavos no corrían la misma suerte que sus amos de ser enterrados en un “camposanto”. Cuando fallecían eran abandonados en algún “hueco” (un baldío, diríamos hoy) o espacio abierto para ser devorados por los cientos de perros que vagaban por la ciudad, dado que eran sepultados sin ataúd: se los envolvía en una tela y se los depositaba en un pequeño pozo a escasos centímetros del suelo lo cual era fácil de escarbar por los hambrientos animales que vagaban por la ciudad. - Si realizamos un recorrido por las iglesias del casco histórico de la ciudad de Buenos Aires (por los templos más antiguos de todas las ciudades de la Argentina) observaremos, por ejemplo, que en la iglesia San Juan Bautista descansan los restos de don Pedro Melo de Portugal y Villena, quinto virrey del Plata, muerto en Montevideo hacia 1797 y trasladado a este templo para su reposo eterno por expresa voluntad, dado que una hija de él era Monja de ese convento de Santa Clara. Además, bajo el coro de esta iglesia existía una cripta que albergó los cuerpos de doscientas setenta monjas clarisas y en su claustro se encuentran sepultados, debajo de la escultura de Santa Clara, los restos de los caídos en las invasiones inglesas: los porteños junto con los ingleses. - Desde 1787, la “Real Hermandad de San José y Ánimas del Campo Santo” se encargaba de ofrecer cristiana sepultura a todos aquellos que no podían afrontar los gastos del entierro, y oficiaban el rito en un terreno vecino a la Parroquia de San Pedro González Telmo (ubicado sobre la actual Humberto 1° y Defensa). También en el “Patio de las Ánimas de la Santa Casa de Ejercicios Espirituales”, ubicada en Av. Independencia y Salta se encuentran sepultadas todas las “beatas” que allí moraban, y las personas que trabajaban al servicio de la casa. Se presume que allí también descansan los restos del Pbro. Manuel Alberti, cura párroco de la antigua iglesia de San Nicolás, demolida para construir la av. 9 de julio, dado que sus padres habían donado parte del terreno donde se construyó la Casa y fue capellán de la misma hasta su fallecimiento. Asimismo en la Catedral Metropolitana, (un dato, la Catedral de Buenos Aires posee nombre, es “De la Santa Trinidad”) dentro del templo se encuentran su cripta muchos de los obispos y Arzobispos y sacerdotes ilustres; como así también frente a los retablos de sus capillas laterales las tumbas del Cardenal Quarracino y del Cardenal Aramburu las cuales son del S. XX y la imponente escultura funeraria de Mons. Federico Anerios, eternamente orando frente al retablo de San Martín de Tours sobre el crucero del templo. Y en muchos de los laterales de estas capillas “gente principal”. - El General José de San Martin no se encuentra sepultado (como todos creen) dentro del edificio de la Catedral, sino que su tumba descansa donde se encontraba el camposanto de la misma. Y los que reposaban en el cementerio aledaño a la catedral están en un osario en los jardines de la actual Curia. Y así, por todas las iglesias del casco histórico de Buenos Aires y de las principales ciudades, podremos observar enterratorios dentro de las mismas. En 1822 se realiza la “Reforma Eclesiástica” llevada a cabo por la gobernación del Brigadier General Martín Rodríguez, siendo ministro de Gobierno Bernardino Rivadavia. Popularmente conocida entonces como “la reforma de Rivadavia”, la cuestión sobre los cementerios pasó a manos del Estado y no de la Iglesia Católica, que había monopolizado el manejo de la muerte (y de la vida…) desde la fundación de nuestras ciudades. Habrán de imaginarse que el tema no fue graciosamente y pacíficamente recibido y jocosamente cedido por la jerarquía eclesiástica católica, porque representaba una importante quita de su poder sobre los vivos…y los muertos. - Por esos años, la curia privó de bendición solemne esos espacios de sepultura públicas, dado que no solo serían enterrados allí católicos sino que también lo serían personas de otros credos y suicidas, lo cual era inaceptable para la corriente católica de aquel entonces. En ese momento se crea el “Cementerio del Norte”, actual Recoleta, en lo que era el huerto de los Frailes Franciscanos Recoletos. - No era, en su fundación, un lugar de arte tanatológico y de las familias patricias, era solo un cementerio, el único público de la ciudad, y carecía de grandes túmulos, solo simples tumbas de tierra bastante desordenadas al principio. Sus primeros moradores fueron un niño negro liberto llamado Juan Benito y la joven María Dolores Maciel, según cuentan las crónicas. ...........................

sábado, 30 de octubre de 2021

La verdad Tehuelche y la mentira mapuche.-30 - 10 - 2021.

LA VERDAD TEHUELCHE Y LA GRAN MENTIRA MAPUCHE . El General Roca no encabezó una campaña privada en 1879. Fue como Comandante en Jefe del Ejército Nacional a cumplir la misión que Avellaneda, presidente de la Nación Argentina, elegido por el pueblo, le había asignado. Y esa campaña estuvo destinada a integrar, a incorporar de hecho a la geografía argentina, prácticamente la mitad de los territorios históricamente nuestros, y que estaban bajo el poder tiránico del malón Araucano, cuyos frutos más notables eran el robo de ganado, de mujeres y la provocación de incendios. Los Araucanos, tal como su nombre lo indica, eran 'originarios' de Chile, más precisamente de la región de Arauco. Los araucanos, que hoy se hacen denominar Mapuches, llegaron a la Argentina allá por 1830, catorce años después de nuestra Declaración de la Independencia, es decir, cuando la Nación Argentina era ya independiente y soberana. Por lo tanto, fueron invasores. El primer grupo de invasores los constituyeron aproximadamente unos 100 indígenas capitaneados por Yanquetruz. Se afincaron en Neuquén y desde allí se fueron extendiendo hacia el sur y el norte.​ Los denominados "Mapuches" son sólo ORIGINARIOS de la inventiva del Foreign Office Británico. El verdadero genocidio lo cometieron los Araucanos cuando aniquilaron a los Guenenaken, también llamados genéricamente Tehuelches, que eran los auténticos 'aborígenes originarios' de la Patagonia norte. Actualmente como argentinos tienen todos los derechos al igual que los demás argentinos, pero no a intentar falsear la historia y pretender que les devuelvan tierras que nunca les pertenecieron, de las que NO SON "PUEBLO ORIGINARIO", sino que fueron sus invasores. Ya para el año 1879, las tropas de Calfucurá eran poderosas, y lo prueba el hecho de que ganaron las primeras batallas contra el Ejército Nacional que emprendió la Reconquista de esas tierras usurpadas. Ambos bandos contaban con fusiles Rémington y carabinas “Rolling Block”, mod. 1866, 11mm. Los araucanos los traían de su país, de Chile, a donde se los vendían los ingleses a cambio del ganado argentino robado en los malones. Prueba de ello, es que la columna del Ejército Nacional comandada por el Gral. Villegas tenía como objetivo clausurar y controlar los pasos andinos por donde les llegaban a los araucanos los Rémington y el abastecimiento de municiones. Los indígenas araucanos eran tradicionalmente muy guerreros. Recordemos que en los primeros tiempos de la conquista española asolaron varias importantes ciudades en Chile que los chilenos tardaron siglos en reconquistar. Los araucanos, en el año 1250 subieron hacia el norte y destruyeron el Imperio de Tiahuanaco. Este Imperio era mayor y mucho más civilizado que el posterior Imperio de los Incas que comenzó luego en el año 1280. El uso actual del término "Mapuche" y las falsas reivindicaciones de estos son maniobras disolventes y disgregantes que practican políticos con minúscula en las últimas décadas con finalidades anti-nacionales, y para beneficio propio. Ni Rosas o Roca los mencionan en la Campaña al Desierto, tampoco los historiadores, ni la famosa expedición a los Indios Ranqueles. Tampoco los menciona la Historia Oficial en las Provincias, ni en los Museos de Historia del Neuquén, de Santa Cruz, Chubut, Río Negro, Mendoza, ni tampoco San Juan… ¿Desde cuándo han aparecido estos mapuches en escena? Su propia bandera es similar a la nueva Sud Africana, luego del apartheid. Utilizaron a Mandela, y ahora desean utilizar a un pueblo que no es originario de nada, sólo Tehuelches y Araucanos lo son. Quede en claro que la expedición de Roca, resultó ser la primer guerra contra Chile y no una campaña contra el indio, como muchos pretenden hacerlo notar. A las pruebas me remito cuando sostengo que por entonces el 90% de la población chilena era indígena, que no es cosa menor. En síntesis, nuestro país defendía la soberanía sobre una Patagonia que los caciques deseaban y ellos... eran chilenos. Hoy, todos los nacidos en el suelo patrio somos ARGENTINOS, y ya no caben falsas reivindicaciones indigenistas ni de pueblos originarios inexistentes. Desde comienzos del siglo XVI está presente la sangre hispana en todo el suelo argentino y los pueblos originarios de la Patagonia anteriores a esa fecha fueron las etnias TEHUELCHES, conformadas por distintos pueblos o 'tribus' como los Ranqueles, los Puelches, Guenenaken, Pampas, Pehuenches, Aónikenk, etc, etc, etc... El invento "mapuche" data sólo del siglo XIX, insisto que hoy todos somos argentinos y nadie tiene ningún derecho a reivindicar etnias ni pueblos diferentes al argentino so pena de colaborar con los intentos Ingleses, Norteamericanos y otras yerbas para desmembrar y despotenciar a la Patria Argentina. Este tema mapuche y su propaganda instalada que han hecho del indigenismo una cuestión de estado, es preciso comenzar a desbaratarla de raíz. Es más que evidente La Gran Mentira, ya que al hacerse llamar "Mapuches", pretenden ocultar o hacer pasar desapercibido su verdadero e invasor 'origen' Araucano, es decir, 'Natural de Arauco, Chile'. Y simultáneamente, intentan ocultar el genocidio Tehuelche a manos de los araucanos, como si estos últimos genocidas fueran otros, cuando se trata de ellos mismos. Y, lamentablemente, no sólo los políticos venales y periodistas pagados por el sistema, sirven de difusores de una mentira infame, sino que han caído en ella y no siempre por ingenuidad. Obispos y Curas que fieles a sus posturas tercermundistas, impulsan como verdad de Perogrullo, dando así por sentadas todas y cada una de esas falacias. Se llegó al extremo inconcebible de engañar al Santo Padre Juan Pablo II y ahora al Papa Benedicto XVI cuando les hicieron decir que el gran santo Ceferino era Mapuche y no Tehuelche. Es difícil creer en la inocencia por desconocimiento de los Obispos patagónicos en esta maniobra vil, porque es dable suponer que si han llegado a cargos en esas instancias de la jerarquía eclesiástica, deben poseer una cultura general histórica de su Patria compatible con su rango. Utilicemos en toda su plenitud este medio fantástico que la tecnología nos brinda, para revertir la opinión errada de muchos argentinos sobre temas de trascendencia como el que se trata. En nuestro país, la comunidad Araucana que se hace llamar Mapuche aún no ha desarrollado acciones radicalizadas y violentas para hacerse de la posesión de tierras, pero en Chile -donde la población de etnia araucana es muy numerosa- ya han comenzado, a través de la vinculación con las F.A.R.C Escrito por​ : Bernardo Schweizer 🇦🇷

jueves, 28 de octubre de 2021

Belgrano entrega el Bastón de Mando a la Virgen. -28- 10 -2021.-

ANIVERSARIO DE LA ENTREGA DEL BASTÓN DE MANDO. - PROCESIÓN CON LA IMAGEN DE LA VIRGEN DE LA MERCED. - 27 de Octubre de 1812. - Envío de Basílica de Nuestra Señora de la Merced. - "Estos sentimientos tomaron mayor intensidad cuando llegó la procesión al campo de batalla, donde aún no se había borrado la sangre que lo había enrojecido. Repentinamente el General deja su puesto y se dirige solo hacia las andas, en donde era conducida la imagen de la advocación que se celebraba; la procesión para; las miradas de todos se dirigen a indagar las causas de esta novedad; todos están pendientes de lo que se propone el General, quien haciendo bajar las andas hasta ponerlas a su nivel, entrega el bastón que llevaba en su mano y lo acomoda por el cordón en las de la imagen de las Mercedes. - Hecho esto vuelven los conductores a levantar las andas y la procesión continúa majestuosamente su carrera". - "La conmoción fue entonces universal"

miércoles, 27 de octubre de 2021

Adolfo Saldías. Revisionismo Histórico. - 27 - 10 - 2021.-

- ADOLFO SALDIAS. - Historico Argentino. - 27 -1O- 2O21.- - El alumno díscolo de Mitre - El historiador Adolfo Saldías, discípulo de Mitre, escribió sobre el período de la Confederación Argentina “con rigor histórico”, siguió a Leonardo N. Alem en la fundación del radicalismo, integró la Logia Constancia y el Club El Progreso. - “En realidad, el iniciador del revisionismo histórico fue Bartolomé Mitre porque cuando su discípulo Adolfo Saldías fue a visitarlo y le comentó que estaba interesado en completar su historia sobre la Argentina, lo alentó a hacerlo y además le sugirió que no dejara de consultar los documentos y los archivos para darle rigor a la obra”. La frase, palabras más palabras menos, corresponde a la respuesta dada por José María Rosa, figura prominente del revisionismo histórico, a María Sáenz Quesada en una entrevista realizada en 1971. - Por más que suene paradojal, la tensa relación existente en nuestra historiografía entre, por un lado, historiadores “mitristas” o académicos, y revisionistas, por el otro, encuentra acaso su génesis en el vínculo entre Bartolomé Mitre y el joven Adolfo Saldías, en presunto diálogo entre ambos que bien podría haber acontecido como lo sugirió Rosa. - Lo primero a destacar es que nuestro personaje había nacido en Buenos Aires en 1849, esto es, escasos tres años antes de la caída de Juan Manuel de Rosas como gobernador de Buenos Aires. Fue, por tanto, parte de una generación que se percibía como posterior a Caseros. Estudió junto con otras figuras prominentes en el Colegio Nacional de Buenos Aires, obteniendo luego el título de abogado doctorándose con una tesis sobre el valor del matrimonio civil, precisamente en vísperas de la reforma que establecería esa institución de derecho civil, hasta entonces patrimonio de la administración eclesiástica. - parte del patriciado porteño, Saldías fue educado en el modelo de escuela sarmientina según el cual lo extranjero era lo civilizado y lo propio lo bárbaro, y en la universidad positivista de la segunda mitad del siglo XIX, siendo rector de la de Buenos Aires Juan María Gutiérrez. También destacó en su participación política: estuvo presente, durante la Revolución de 1880, del lado porteño luchando contra las fuerzas nacionales. En 1890, ya dentro de las filas de la recién constituida Unión Cívica, participó de la Revolución contra el Presidente Juárez Celman y ante la ruptura partidaria, siguió a Leandro N. Alem en la fundación del radicalismo. Fue miembro del exclusivo Club del Progreso y existe consenso en reconocer que perteneció a la masonería argentina asistiendo a la Logia Constancia. En tales circunstancias habría participado, siendo aún joven, en 1875, de un hecho luctuoso cual fue el incendio provocado del Colegio del Salvador de la ciudad de Buenos Aires, perteneciente a la orden de los padres jesuitas. Buscando la verdad - El Saldías historiador comprendió el sombrío panorama que hacia finales de la década de 1870 se cernía sobre el estudio y la enseñanza de nuestra historia común: tras la edición por su maestro y mentor Mitre del libro Historia de Belgrano y la Independencia argentina que finalizaba, junto con la muerte del prócer, en 1820, nada se había escrito respecto de los años siguientes. Pero había un problema: salvo el gobierno de Rivadavia, después venía Rosas, el “tirano” a secas. Como buen liberal, Saldías era furiosamente antirrosista por el prejuicio fundado en relatos omnipresentes en su juventud, pero era consciente de que no bastaba con condensar un período de veinte años bajo los rótulos de siempre y alguna u otra cita de la poco seria Tablas de sangre de Rivera Indarte. Alentado por Mitre, su ídolo, a escribir sobre el período de la Confederación Argentina “con rigor histórico” no se privó de nada. Viajó a Europa y contactó a la hija de Rosas, Manuelita, quien le facilitó el archivo de su padre, que se había llevado al exilio todos los documentos de su gobierno, que puntillosamente había ordenado casi como si esperaran el historiador ávido de verdad que los rescatara del olvido. - Como afirma José María Rosa “encontró los documentos más valiosos de la historia argentina. Las cartas recibidas por Rosas de San Martín, Alvear, Palmerston, Belzú, Oribe, Sarratea, Guido, Manuel Moreno; borradores de los escritos oficiales y notas diplomáticas, informes reservados de sus ministros en Londres, París, Washington y Río; proyectos de artículos de periódicos, carpetas con antecedentes de los problemas políticos. Veinte años de una época trascendente.” Y agrega: “Absorto leyó y meditó. Empezó a comprender lo que era patria, lo que era pueblo, lo que era soberanía, lo que era victoria y lo que era traición”. - Curiosamente, la aplicación rigurosa del método histórico cambió, sin que Mitre pudiera imaginarlo, el concepto que tenía de una época. Así vio la luz su obra Historia de la Confederación Argentina en cuyas páginas destacaba, sin omitir señalar que Rosas gobernó con “mano dura”, que la acusación que le hizo Urquiza de no querer organizar políticamente el país era infundada, puesto que allí estaba el Pacto Federal de 1831 que actuó, al decir de Saldías, “como una constitución de hecho, bosquejada a grandes rasgos”. Y al mismo tiempo narraba a los argentinos que el “tirano” supo defender, con el respaldo del pueblo, la soberanía nacional de las injustas agresiones de Inglaterra y Francia, obteniendo el triunfo en tanto que otros, los unitarios, no dudaban en subirse a las naves enemigas prestándoles auxilio con tal de ver derrotado a Rosas. La “equivocación” con Rosas - Con gran ingenuidad le envió su obra a Mitre y casi como el alumno que busca el visto bueno del profesor le confesó su asombro en haber descubierto “la gran equivocación que se había cometido con Rosas” que a fin de cuentas tuvo cosas buenas. Es de imaginar el disgusto del veterano líder liberal con quien se presentaba como su díscolo discípulo y que parecía haberse tomado demasiado al pie de la letra su sugerencia de hacer historia con rigor científico. - Le contestó agriamente a través de una carta abierta publicada en su diario, La Nación, en la cual entre otras lindezas le espetó “Cree Ud. ser imparcial: no lo es, ni equitativo siquiera. Su punto de partida que es la emancipación del odio a la tiranía de Rosas lo retrae al pasado por una reacción impulsiva, y le hace desandar el camino que conduciría al punto de vista en que se colocará la posteridad”. En su extensa carta, Mitre lo reta por intentar desentrañar el significado de batallas como la de Caseros, o incluso su complemento que fue Pavón, dándolas por definitivas en cuanto al modelo de país a seguir. De la lectura de las líneas del viejo político se advierte que, por momentos, debe haber sido tal su desagrado que hasta incurre en párrafos de difícil comprensión. Podría decirse que hasta llegó a perder la calma que lo caracterizaba. - El joven promisorio y liberal hasta los tuétanos, cayó víctima del complot del silencio contra su obra. Ninguna reseña ni crítica en la prensa. Dicen que al preguntarle un alumno de colegio a su profesor de historia si había leído el libro de Saldías contestó: “¡Ese panegirista del tirano! Yo no leo eso”. .........................................

lunes, 25 de octubre de 2021

Historia de Luján. Santuario de la Virgen de Luján. - 25 - 1O - 2021.-

Historia de Luján Jorge Juan Cortabarría. - 23 - 1O - 2O21.- - El 23 de octubre de 173O el Cabildo Eclesiástico de Buenos Aires (el obispado estaba en sede vacante) creó varias parroquias en la campaña bonaerense, entre ellas la de Luján, cuya sede sería la capilla de ladrillo y techo de tejas construida por doña Ana de Matos y el presbítero Pedro de Montalvo. - La jurisdicción de la parroquia lujanense tenía como límites los ríos de la Plata y Las Conchas (actual Reconquista) y la cañada de la Cruz. El primer cura vicario fue el doctor José de Andújar, que después fue canónigo de la catedral porteña.

sábado, 16 de octubre de 2021

Libros quemados. 1970 - 1980- horror. -16 - 10 - 2021.-

- LA HUELLA DEL HORROR GOLPEÓ TAMBIÉN A LA CULTURA. Judith Gociol investigó el impacto de la dictadura cívico militar en los libros. El lunes estará en un seminario de la UNR. - Por Matías Loja / La Capital.-Sábado 16 de Octubre de 2021 - @matiasloja mloja@lacapital.com.ar - A mediados de 1980, cerca de un millón y medio de libros pertenecientes al Centro Editor de América Latina (Ceal) fueron quemados en un descampado. - La imagen encierra una potencia arrolladora: un millón y medio de libros del Centro Editor de América Latina (Ceal) ardiendo en un descampado de Sarandí. Era junio de 1980 y la dictadura cívico militar daba una de las muestras más atroces de que el plan sistemático no era solo para desaparecer personas o para imponer un modelo económico. También era un golpe a la cultura. - “La dictadura no solo quiso destruir una cultura, sino imponer otra”, dice Judith Gociol, periodista, investigadora y editora especializada en temas de cultura y derechos humanos. Además coordina el Archivo de Historieta y Humor Gráfico de la Biblioteca Nacional. Coautora, junto a Hernán Invernizzi, de Cine y dictadura (Capital Intelectual) y de Un golpe a los libros (Eudeba), Gociol participará el lunes 18 de octubre a las 17 de la charla “La biblioteca perdida”, sobre la represión a la cultura durante la última dictadura cívico militar. La conferencia es en el marco del seminario “Memoria, identidad y política”, de la Facultad de Ciencia Política de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y se podrá seguir en vivo desde el Facebook Live de Hijos Rosario. - En la previa a su presentación, la autora habla con La Capital sobre el origen de aquella investigación que se publicó en 2002 por Eudeba, que desmenuzó el mecanismo de control y censura de autores y obras. La confluencia de dos investigaciones sobre la suerte de la cultura y los libros durante la dictadura decantaron en un texto que es material de consulta clave sobre la temática. - Gociol entiende que el golpe a la cultura es otra punta interesante para abordar el tema de la dictadura. Por ejemplo en ámbitos educativos, donde aún se encuentran ciertas resistencias. “Igual se fue avanzando, hay jardines que hacen actividades para el 24 de marzo y eso antes era impensable”, rescata la escritora sobre lo que considera como “un terreno ganado, aunque así como se gana a veces se retrocede”. Y a modo de ejemplo recuerda cuando en septiembre de 2006 se produjo la desaparición de Jorge Julio López, testigo clave en la causa contra el represor Miguel Etchecolatz. “El 24 de marzo de ese año la marcha fue multitudinaria, pero cuando pasó lo de López fueron pocos. Entonces uno se pregunta por qué no se concibe que eso también tiene que ver con la dictadura. Como si hubiese una memoria petrificada y una activa que sirve para el porvenir”, reflexiona. - Plan sistemático   Libros de Elsa Borneman o de Laura Devetach son quizás de los casos más emblemáticos de libros que pasaron por el tamiz de la censura. Pero detrás de cada texto había fichas, un trabajo. Un plan sistemático. “En el caso de la cultura —dice Gociol— incluso entre las propias víctimas había otras miradas. Recuerdo un editor que estuvo desaparecido unos días y tenía la sensación qué era algo aleatorio. Como lo que pasó con La cuba electrolítica (un libro de física) que es como un mito dentro de la dictadura. Pero lo interesante de los documentos es que podían probar que hubo un plan sistemático. Que no fue aleatorio o azaroso, sino más profundo de lo que se cree. Y lo mismo en sus consecuencias. Creo que en esa parte la dictadura triunfó bastante, porque logró imponer una mirada, como lo que tardamos en poder a volver hablar de pueblo. Lo mismo la palabra desaparecido. Palabras que quedaron marcadas tan a fuego que perdieron la inocencia. También los lazos de solidaridad, la desconfianza en el otro, o cuánto tardó en retomarse la militancia política, con una cantidad de miedos instalados desde la cultura. En eso creo que obraron inteligentemente”. - Gociol coincide que la quema de los ejemplares del Centro Editor de América Latina (Ceal), que había fundado Boris Spivacow, es un registro contundente de la barbarie. Pero también menciona imágenes similares de quema de libros en un colegio preuniversitario de Córdoba, en el patio y delante de los chicos. “De lo que pasó con el Ceal me impresiona la quema, pero sobre todo —dice— la secuencia completa, desde que los libros están en el depósito hasta que los descargan. Y creo que la foto de la descarga es aún más fuerte que la de la quema. Pero si hablás con la gente del Ceal te dice que no lo vivieron demasiado trágicamente en el momento, porque sabían de gente desaparecida. Estaban enfocados en eso. Por eso la dimensión que toma esa foto es posterior”. - Los relatos de quemas y entierros de libros de pequeñas bibliotecas también son mencionados por la investigadora. Como el testimonio que escuchó de la escritora Graciela Cabal, que contó que llorando delante de sus hijos tuvo que quemar ejemplares en el baño de su casa. “No hay fotos de eso, pero te podés imaginar lo que debe haber sentido y lo que debe haber pasado”, dice la periodista. - En Un golpe a los libros, Gociol recuerda que hay un capítulo dedicado a los textos que circulaban en las escuelas, que también fueron un enclave de la represión cultural, tanto por los libros que no se dejaban circular como los libros y actividades que se proponían: “Por eso es tan interesante estudiar esto, porque ellos —por los responsables de la dictadura— no solo quisieron destruir una cultura, sino imponer otra. Con Eudeba sacaron una colección que los autores no sabían que estaba Harguindeguy detrás. Y eso fue para promover una doctrina propia. Por eso digo que es mucho lo que quisieron hacer en la educación”. ........................................................