martes, 26 de mayo de 2020

El 25 de Mayo en la Patagonia. Te cuento las Cuarenta. -26-05-2020.-

Carlos Alberto Robledo y José Manuel Estrada compartieron una publicación.
El 25 de Mayo el Comandante Piedrabuena y el Cacique Casimiro Biguá.
Sebastián Miranda
Un 25 de Mayo con los tehuelches.
- El cacique Casimiro Biguá, gran amigo del Comandante Luis Piedrabuena izando la bandera argentina en sus tolderías un 25 de mayo.
- Los chilenos le habían llevado regalos y banderas chilenas pero se negó a izarlas, prefirió la celeste y blanca.

lunes, 25 de mayo de 2020

. María Remedios del Valle. Madre de la Patria.Te cuento las cuarenta. -25-05-2020.-

María Remedios del Valle, Madre de la Patria. (1766-1847). - LA VERDAD ES ESTA: - “La Madre de la Patria fue una negra esclava”. Ningún argentino debería olvidar que su patria tiene una madre negra, que sus ancestros negaron y escondieron por pobre, por mujer pero sobre todo por negra, hasta convertirla en una mendiga harapienta celosamente olvidada. - María Remedios del Valle. - “Una negra esclava que, con mucho coraje, fue a pelear a las órdenes de Belgrano. Sobrevivió y en 1827 fue nombrada como la Madre de la Patria. Pero en 1880 Argentina quiso tener una historia blanca y la borró”. La “madre de la patria” era una negra, una “parda” como se decía entonces de acuerdo con la clasificación de castas para diferenciar a los negros de los mulatos, que se designaban como “morenos”. - La república modelo de Sudamérica, que tenía el nombre de la rutilante plata de Potosí, el metal blanco, no podía tener una madre negra. Había que esconderla y la escondieron sin remordimientos filiales. Se borró entonces hasta ahora la memoria de María Remedios del Valle, nacida en Buenos Aires entre 1766 y 1767, Capitana del Ejército del Norte de Manuel Belgrano, participante y Auxiliar de la resistencia en las invasiones inglesas, esposa de un muerto en guerra y madre de un hijo propio y de otro adoptivo que sufrieron igual destino, al que ella misma escapó por casualidad. - María Remedios era una argentina Afroamericana. - María Remedios del Valle, argentina,de origen africano, descendiente de esclavizados. Fue Auxiliar y combatiente en las invasiones inglesas 1806. Durante la segunda invasión inglesa al Río de la Plata,1807 auxilió al Tercio de Andaluces, cuerpo de milicianos que defendieron la ciudad. - María de los Remedios,después de la revolución de Mayo de 1810, acompañó como Auxiliar al Ejército del Norte en toda la guerra de Independencia. El 6 de julio de 1810 María Remedios del Valle se incorporó a la marcha de la Sexta Compañía de Artillería volante del regimiento de artillería al mando del Capitán Bernardo Joaquín de Anzoátegui, acompañando a su marido y sus dos hijos, que murieron en la guerra. - Ella siguió sirviendo en el ejército como Auxiliar durante el avance al Alto Perú, en la derrota de Huaqui y en la retirada que siguió.Se ganó a fuerza de coraje y arrojo en la batalla, y de entrañable cariño por los enfermos, heridos y mutilados en combate. Los soldados heridos comentaban:"es una verdadera Madre" y empezaron a llamarla “Madre de la patria”,repitieron también los Oficiales. - La Batalla de Tucumán. - El día anterior a la batalla de Tucumán se presentó ante Belgrano para pedirle le permitiera atender a los heridos en combate, el General que tenía fama de severo y no admitía por disciplina mujeres que siguieran al ejército, no le dio permiso a Remedios; pero lo mismo María Remedios apareció en la retaguardia para asistir a los soldados que continuaban llamándola “Madre de la Patria”. Finalmente, a pesar de sus prevenciones disciplinarias y religiosas, Belgrano a fines de Septiembre de 1812, por su heroismo la admitió y la nombró "Capitana del Ejército del Norte". - En la Batalla de Vilcapugio -La Batalla de Vilcapugio ocurrió el 1 de octubre de 1813 durante la Segunda expedición auxiliadora al Alto Perú las tropas rioplatenses al mando del general Manuel Belgrano fueron derrotadas por las tropas realistas comandadas por el general Joaquín de la Pezuela. - Batalla de Ayohúma. La Batalla de Ayohúma fue un enfrentamiento armado librado el 14 de noviembre de 1813 en el marco de las guerras de independencia de la Argentina y Bolivia, en la Campaña del Alto Perú, en la que el Ejército del Norte al mando del General Manuel Belgrano fue derrotado por segunda vez por las tropas realistas españolas comandadas por el general Joaquín de la Pezuela. -María Remedios del Valle estuvo auxiliando a los soldados en las derrotas de Vilcapugio y Ayohuma, fue una de las “niñas de Ayohuma”,junto a otras mujeres que combatieron con las armas en la mano. Ella fue herida de bala y hecha prisionera por los españoles. Fue sometida, como escarmiento, a nueve días de azotes públicos que le dejaron cicatrices para el resto de su vida. Escapó y se incorporó a las fuerzas de Güemes y Juan Antonio Álvarez de Arenales, otra vez en la doble función de Combatiente y Enfermera. María Remedios, sola y olvidada. Su esposo y sus dos hijos cayeron en la guerra de la Independencia.Cuando calmaron los enfrentamientos ella rondaba los 60 años,sola y enferma, Remedios volvió a Buenos Aires, su tierra natal,recordaba su fecha de nacimiento 1766, solo para convertirse en una mendiga que trataba de sobrevivir vendiendo pasteles y recogiendo la sobra de la comida de los conventos. Según el historiador Carlos Ibarguren "vivía en un rancho en la zona de quintas en las afueras de Buenos Aires, desde donde cada día caminaba encorvada hasta los atrios de las iglesias de San Francisco, Santo Domingo y San Ignacio y la plaza de la Victoria para ofrecer pasteles y tortas fritas y también mendigar para sobrevivir".La mayoría ignoraba quién era esa señora afroamericana. Su historia personal era increíble para los que se acercaban a ella para ponerle una moneda en la mano o comprarle tortas fritas. Aquella señora cada tanto explicaba a qien se lo preguntaba: "yo estuve en el Norte, fui “capitana”, como se llamaba a sí misma; mostraba sus cicagtrices, son de los latigazos que me daban como prisionera en Ayohuma y además recibí seis balazos en el cuerpo". En el barrio para ellos sin duda era una loca y así la trataban. Pero ella repetía orgullosa "que eran recuerdos de las épocas en que de verdad se peleaba por la patria”. - Su heroísmo la llevó a pelear contra el olvido. -Se rebeló contra lo que parecía un destino cantado y en 1826, cuando cumplió 60 años, su valentía y coraje no había muerto, inició una gestión solicitando una pensión en compensación de sus servicios a la Patria y por la pérdida de su esposo y sus hijos.Ese día se dirigió al Cabildo y pidió un letrado y le explicó su situación de vida. - El expediente dirigido a las autoridades, escrito por un letrado, dice: “Doña María Remedios del Valle, capitana del Ejército, a V. S. debidamente expone: Que desde el primer grito de la Revolución tiene el honor de haber sostenido la justa causa de la Independencia, de una de aquellas maneras que suelen servir de admiración a la Historia de los Pueblos. Sí Señor Inspector, aunque aparezca envanecida presuntuosamente la que representa, ella no exagera a la Patria sus servicios, sino a que se refiere con su acostumbrado natural carácter lo que ha padecido por contribuir al logro de la independencia de su patrio suelo que felizmente disfruta". "Si los primeros opresores del suelo americano aún miran con un terror respetuoso los nombres de Caupolicán y Galvarino, los disputadores de nuestros derechos por someternos al estrecho círculo de esclavitud en que nos sumergieron, quizá sus contemporáneos recordarán el nombre de la Capitana patriota María de los Remedios para admirar su firmeza de alma, su amor patrio y su obstinación en la salvación y libertad americana. Aquellos al hacerlo aún se irritarán de mi constancia y me aplicarían nuevos suplicios, pero no inventarían el del olvido para hacerme expirar de hambre como lo ha hecho conmigo el Pueblo por quien tanto he padecido. Y ¿con quién lo hace?; con quien por alimentar a los jefes, oficiales y tropa que se hallaban prisioneros por los realistas, por conservarlos, aliviarlos y aún proporcionarles la fuga a muchos, fue sentenciada por los caudillos enemigos Pezuela, Ramírez y Tacón, a ser azotada públicamente por nueve días; con quien, por conducir correspondencia e influir a tomar las armas contra los opresores americanos, y batídose con ellos, ha estado siete veces en capilla; con quien por su arrojo, denuedo y resolución con las armas en la mano, y sin ellas, ha recibido seis heridas de bala, todas graves; con quien ha perdido en campaña, disputando la salvación de su Patria, su hijo propio, otro adoptivo y su esposo; con quien mientras fue útil logró verse enrolada en el Estado Mayor del Ejército Auxiliar del Perú como Capitana, con sueldo, según se daba a los demás Asistentes y demás consideraciones debida a su empleo. Ya no es útil y ha quedado abandonada sin subsistencia, sin salud, sin amparo y mendigando. La que representa ha hecho toda la campaña del Alto Perú; ella tiene un derecho a la gratitud Argentina, y es ahora que reclama por su infelicidad”. -El rechazo del petitorio. -El Ministro de Guerra, General Francisco Fernández de la Cruz, rechazó el pedido recomendando dirigirse a la Legislatura Provincial ya que no estaba "en las facultades del Gobierno el conceder gracia alguna que importe erogación al erario". - Apareció un testigo. -En agosto de 1827, mientras Remedios mendigaba en la plaza de la Recova, el general Juan José Viamonte la vio y tuvo una sospecha: le preguntó el nombre y exclamó: “¡Usted es la Capitana, la que nos acompañó al Alto Perú, es una heroína!". - Viamonte, que era entonces Diputado, presentó un proyecto para otorgarle una pensión que reconociera los servicios prestados a la patria. Comenzó un largo expedienteo que puso en claro aquello de que “son campanas de palo las razones de los pobres” y entonces como ahora se gasta todo en nada que de verdad importe y no se destina nada, en todo lo que importa". La petición fue rechazada, pero cuando en junio de 1828, Viamonte fue elegido vicepresidente primero de la legislatura decidió insistir. Le reclamaron documentos que avalaran el pedido, y contestó: “Yo no hubiera tomado la palabra porque me cuesta mucho trabajo hablar, si no hubiese visto que se echan de menos documentos y datos. Yo conocí a esta mujer en el Alto Perú y la reconozco ahora aquí, cuando vive pidiendo limosna. Esta mujer es realmente una benemérita. Ella ha seguido al Ejército de la Patria desde el año 1810. Es conocida desde el primer General hasta el último Oficial en todo el Ejército. Es bien digna de ser atendida: presenta su cuerpo lleno de heridas de balas y lleno, además, de cicatrices de azotes recibidos de los españoles. No se la debe dejar pedir limosna. Después de haber dicho esto, creo que no habrá necesidad de más documentos”. “Yo conozco a esta infeliz mujer que está en un estado de mendiguez y esto es una vergüenza para nosotros. Ella es una heroína, y si no fuera por su condición, se habría hecho célebre en todo el mundo. Sirvió a la Nación pero también a la provincia de Buenos Aires, empuñando el fusil y atendiendo y asistiendo a los soldados enfermos”. -Clásica traba burocrática. - Tampoco entonces Viamonte tuvo suerte, y menos Remedios. Antes de tocar un centavo de los fondos públicos (para este fin, se entiende) los diputados sabían trabar burocráticamente todas las posibilidades. Encontraron que aunque fueran ciertos los méritos de Remedios, “la Junta representaba a la provincia de Buenos Aires, no a la Nación, por lo que no correspondía acceder a lo solicitado” - Hubo otros Diputados que defendieron la causa de Remedios, como Tomás de Anchorena: “Esta es una mujer singular. Yo me hallaba de Secretario del General Belgrano cuando esta mujer estaba en el Ejército, y no había acción en la que ella pudiera tomar parte que no la tomase y en unos términos que podía ponerse en competencia con el soldado más valiente; era la admiración del General, de los Oficiales y de todos cuantos acompañaban al Ejército. Ella en medio de ese valor tenía una virtud a toda prueba y presentaré un hecho que la manifiesta: el General Belgrano, creo que ha sido el General más riguroso, no permitió que siguiese ninguna mujer al ejército; y esta María Remedios del Valle era la única que tenía facultad para seguirlo". -"Ella era el paño de lágrimas, sin el menor interés de jefes y oficiales. Yo los he oído a todos a voz pública hacer elogios de esta mujer por esa oficiosidad y caridad con que cuidaba a los hombres en la desgracia y miseria en que quedaban después de una acción de guerra: sin piernas unos, y otros sin brazos, sin tener auxilios ni recursos para remediar sus dolencias. De esta clase era esta mujer. Si no me engaño el General Belgrano le dio el título de Capitán del Ejército. No tengo presente si fue en el Tucumán o en Salta, que después de esa sangrienta acción en que entre muertos y heridos quedaron 700 hombres sobre el campo, oí al mismo Belgrano ponderar la oficiosidad y el esmero de esta mujer en asistir a todos los heridos que ella podía socorrer". -"Una mujer tan singular como ésta entre nosotros debe ser el objeto de la admiración de cada ciudadano, y adonde quiera que vaya debía ser recibida en brazos y auxiliada con preferencia a una General; porque véase cuánto se realza el mérito de esta mujer en su misma clase respecto a otra superior, porque precisamente esta misma calidad es la que más la recomienda.” - Finalmente el acuerdo para la mínima Pensión. - Finalmente le acordaron una pensión de 30 pesos por mes, más o menos lo que ganaba una costurera, mientras el sueldo del Gobernador era de 660 pesos. Pero hay versiones que ponen en duda de que la haya cobrado alguna vez y por eso debió seguir mendigando. -Remedios terminó su vida con el apellido Rosas, en agradecimiento a Don Juan Manuel, que años después le fijó la pensión en 216 pesos. - Falleció María Remedios del Valle. - Una triste noticia, el 8 de noviembre de 1847, indicaba que “el Mayor de Caballería Doña Remedios Rosas falleció”. Le reconocían en cargo de Sargento Mayor que le acordó Rosas, tras el de “capitana” que se ganó en el campo de batalla. - Por aquellos tiempos era insólito que las mujeres pelearan en la guerra. Apenas si las pudientes donaban armas para el ejército. La Gazeta de Buenos Aires consigna algunas donaciones, como las de las “nobles y bellas” María Petrona Sánchez de Thompson (Mariquita Sánchez) o Carmen Quintanilla de Alvear, que "pedían que sus nombres aparecieran grabados en los fusiles".De pelear, nada. La misma Gazeta explica a sus lectores que ellas “no pueden desempeñar las funciones duras y ásperas de la guerra. No pueden desplegar su patriotismo con el esplendor que los héroes en el campo de batalla”. .................................................................

Testamento de Manuel Belgrano.Te cuento las cuarenta.-25-05-2020.-

El 25 de mayo de 1820: Belgrano redacta su testamento:
"En el nombre de Dios y con su santa gracia amén. Sea notorio como yo, Dn. Manuel Belgrano, natural de esta ciudad, brigadier de los ejércitos de las Provincias Unidas de Sud America, hijo legítimo de Dn. Domingo Belgrano y Peri, y Da. María Josefa González, difuntos: estando enfermo de la (enfermedad) que Dios Nuestro Señor se ha servido darme, pero por su infinita misericordia en mi sano juicio, temeroso de la infalible muerte a toda criatura e incertidumbre de su hora, para que no me asalte sin tener arregladas las cosas concernientes al descargo de mi conciencia y bien de mi alma, he dispuesto ordenar este mi testamento, creyendo ante todas las cosas como firmemente creo en el alto misterio de la Santísima Trinidad, Padre Hijo y Espiritu Santo, tres personas distintas y un solo Dios verdadero, y en todos los demás misterios y sacramentos que tiene, cree y enseña nuestra Santa madre Iglesia Católica Apostóica Romana, bajo cuya verdadera fe y creencia he vivido y protesto vivir y morir como católico y fiel cristiano que soy, tomando por mi intercesora y abogada a la Serenísima Reina de los Angeles María Santísima, madre de Dios y Señora nuestra y devoción y demás de la corte celestial, bajo de cuya protección y divino auxilio otorgo mi testamento en la forma siguiente:
"1ª Primeramente encomiendo mi alma a Dios Nuestro Señor, que la crió de la nada, y el cuerpo mando a la tierra de que fue formado, y cuando su Divina majestad se digne llevar mi alma de la presente vida a la eterna, ordeno que dicho mi cuerpo, amortajado con el hábito de patriarca de Santo Domingo, sea sepultado en el panteón que mi casa tiene en dicho convento, dejando la forma del entierro, sufragios y demás funerales a disposición de mi albacea.
"2ª Item, ordeno se dé a las mandas forzosas y acostumbradas a dos reales con las que separo mis bienes.
"3ª Item, declaro: Que soy de estado soltero, y que no tengo ascendiente ni descendiente.
"4ª Item, declaro: Que debo a Dn. Manuel de Aguirre, vecino de esta ciudad, dieciocho onzas de oro sellado, y al Estado seiscientos pesos, que se compensarán en el ajuste de mi cuenta de sueldos, y de veinticuatro onzas que ordeno se cobre por mi albacea, y preste en el Paraguay al Dr. Dn. Vicente Anastasio de Echeverría, para la compra de una mulata - Cuarenta onzas de que me es deudor el brigadier Dn. Cornelio Saavedra, por una sillería que le presté cuando lo hicieron Director; dieciséis onzas que suplí para la Fiesta del Agrifoni en el Fuerte, y otras varias datas; tres mil pesos que me debe mi sobrino Dn. Julián Espinosa por varios suplementos que le he hecho.
"5ª Para guardar, cumplir y ejecutar este mi testamento, nombró por mi albacea a mi legítimo hermano el Dor. D. Domingo Estanislao Belgrano, dignidad de chantre de la Santa Iglesia Catedral, al cual respecto respecto a que no tengo heredero ninguno forzoso ascendiente ni descendiente, le instituyo y nombro de todas mis acciones y Dros. Presentes y futuros. Por el presente revoco y anulo todos los demás testamentos, codicilos, poderes para testar, memorias, u otra cualesquiera otra disposición testamentaria que antes de ésta haya hecho u otorgado por escrito de palabra, o en otra forma para que nada valga, ni haga fe en juicio, ni fuera de él excepto este testamento en que declaro ser en todo cumplida mi última voluntad en la vía y forma que más haya lugar en Dro. En cuyo testimonio lo otorgo así ante el infrascrito escribano público del número de esta ciudad de la Santísima Trinidad, puerto de Santa María de Buenos Aires, a veinticinco de mayo de mil ochocientos veinte. Y el otorgante a quien yo dho. Escribano doy fe conozco, y de hallarse al parecer en su sano y cabal juicio, según su concertado razonar, así lo otorgo y firmo, siendo testigos llamados y rogados don José Ramón Mila de la Roca, Dn. Juan Pablo Sáenz Valiente, y Dn. Manuel Díaz, vecinos. M, Belgrano (firma). Narciso de Iranzuaga (firma) Escribano Público."
"2020 - AÑO DEL GENERAL MANUEL BELGRANO"

domingo, 24 de mayo de 2020

Dr. Ramon Carrillo, sanitarista. Te cuento las cuarenta.-24-05-2020.-

Dr. Ramón Carillo.
Relato de su hijo. 24 de Mayo 2020.

Ramón Carrillo (H): “Es Increíble Que Ahora Traten …


Abriga en la memoria un sólo recuerdo de su padre vivo, porque murió cuando él tenía cinco primaveras. “Un día me abrazó y me dijo: ‘Tenemos que estar más juntos que nunca’. Mi hermano supone que en ese momento se había enterado de que tenía poco tiempo de vida”, dice Ramón Carrillo, hijo del ministro de Salud de Juan Domingo Perón, que aunque vivió al punto que 50 primaveras revolucionó el sanitarismo en la Argentina.
En esta entrevista monopolio con Página12, este geólogo de 69 primaveras que ama la naturaleza desmiente las falsas acusaciones de nazismo que sufrió su padre, monedas acuñadas en las redes sociales y echadas a rodar por algunos periodistas que ayer Ramón respetaba. No entiende por qué el ataque, que nació al calor del rumor de que la cara del sanitarista iba a estar estampada en un billete de 5 mil pesos. Tampoco sabe quiénes fueron. Pero tiene claro que su padre “era un ser extraño” y no un fascista. 
Ramón Carrillo es el tercero de los cuatro hijos que componían su clan. Los dos primeros fueron adoptados.
Carrillo padre fue uno de uno de los tres neurocirujanos más importantes del mundo en la decenio del 40 dejó su actividad privada, que podría haberlo hecho rico, para dedicarse a los pobres. A más de 70 primaveras de su asesinato, hay clan que sigue sin perdonárselo.
–¿Cómo recuerda a su padre?
—Tengo pocos memorias directos de él porque falleció cuando yo tenía un poco más de 5 primaveras. Sólo dos de aquella época. Uno es de un día que me abrazó y me dijo: “Tenemos que estar más juntos que nunca”. En ese momento no lo entendí, con los primaveras y hablando con mi hermano, suponemos que fue porque en ese momento se había enterado de que le quedaba poco tiempo de vida. Otro memoria, además triste, es de cuando estaban sellando con ladrillos y cemento el hornacina donde colocaron el  cajón. Sus restos recién pudieron ser repatriados en 1972.
–Pero su clan le debe poseer contado cómo era…
–Sí. Era una persona muy simpática, muy entradora. Todo el mundo lo quería y le tenía confianza porque siempre se preocupó por los demás. La “Oda de los servidores humildes” la hizo a los 17 primaveras y ya reclamaba que se hiciera poco para la protección de las personas cuando llegan a la vejez. Era un humanista de primera.
–¿Cómo fue la apadrinamiento de los dos primeros hijos?
Cuando mis dos hermanos mayores fueron adoptados, uno estaba desnutrido y el otro tenía una discapacidad. Este final vivió con mi raíz hasta los 60 primaveras y el otro tuvo un azar en Frías, Santiago del Estero, en el que murió. Era chofer de ambulancias de PAMI.
— Con estos referencias de la vida personal y la obra de su padre, ¿cuál fue su primera reacción cuando lo acusaron de fascista?
— Sentí desconcierto. Primero, pensé que era una cosa aislada. Hasta que mi hijo Ramón, que anda mucho con las redes, me dijo: “Papá, hay más de 20 mil tuits y son todos parecidos. Estos son trolls“. Evidentemente, se montó una campañaNo sé quiénes ni por qué. Y posteriormente, empezaron a susurrar periodistas conocidos del tema, de forma sesgada. Citando como presunta prueba de su nazismo la contratación por parte de la Secretaría (de Salud Pública) del danés Carl Vaernet.
— Su padre lo contrató cuando se fugó a la Argentina. ¿Por qué?
— No sé por qué. Lo que hay que destacar es la publicación “Los científicos nazis en la Argentina”, de Carlos De Nápoli. Menciona que Peter Tatchell en 1990, militante de la ordenamiento Outragel (ultraje), manifiesta que “el gobierno danés intentó proteger por todos los medios las actuaciones de Vaernet, imponiendo secreto total sobre sus archivos por un plazo de 80 primaveras que deben contarse desde 1945”. Si admisiblemente fue contratado por la Secretaría, hay que tener en cuenta que dicha persona ayer se había cambiado el nombre y según expresa Steinber, uno de los autores del film El Triángulo Rosa, ese acuerdo habría sido una forma de introducirlo en la sociedad argentina, como lo hicieron con tantos otros alemanes en todo el mundo, ya que a los pocos meses renunció al ocupación y abrió su propio consultorio. Eso no convierte en fascista a mi padre. Tengo mucho dolor porque he gastado a periodistas serios repitiendo como loros cosas que decían otros sin realizar la información.
–También apelan al alucinación que su padre hizo a Alemania, sin aclarar que fue un alucinación de perfeccionamiento ayer de que Hitler asumiera el poder.
–En los documentos se pueden ver las certificaciones que le hicieron a él los  responsables de los distintos institutos de Holanda y Francia donde estuvo. En Alemania estuvo sólo un mes, en octubre de 1932, cuando Hitler todavía no había llegado al poder. Recorrió varios institutos y posteriormente se fue a París y a Madrid. Raanan Rein, un escritor israelí, que es vicedecano de la Universidad de Tel Aviv, además niega el nazismo de mi padre y hace narración a su fugaz paso por Alemania.
El texto en cuestión se fogata Dr. Ramón Carrillo, de las neurociencias al sanitarismo y lo escribió Francisco Karsties.
— ¿Qué piensa hacer respecto de la recriminación?
 Yo me tomé el trabajo de mandar dos mails al centro Simón Wiesenthal. Hace ya una semana. Y no me contestaron. Pero encontré el teléfono de un delegado en la Argentina, lo llamé y le dije quién era. Le pregunté de dónde habían sacado la información para proponer lo que decían de mi padre. Me contestaron que era “información pública”. Le dije que lo aclarara porque eso era muy sutil, insistí y entonces me citó la película El triángulo Rosa y encima mencionó libros de los autores Mariano García y Karina Ramaccioti. A ella la conozco de nombre y no puedo creer lo que escribió porque apareció en un documental hablando sobre la ordenamiento de la salubridad pública durante la época de mi padre. Si tanto lo criticaba, no sé por qué se prestó a participar en la película. Estamos diciendo la verdad, no una verdad.
— ¿Cómo se tomó esto su clan?
— Con bronca e impotencia. Porque no nos dan derecho a réplica con nadie. Mi hijo y mi sobrino Facundo, que está en el Gobierno de la Ciudad, tuvieron más acercamiento a funcionarios. Ellos pudieron explicar muchas cosas, pero el ataque es muy desigual… Son tantos contra unos pocos de la clan para defenderlo…
— Claudio Avruj, presidente honorario del Museo Holocausto, se reunió con su sobrino posteriormente de afirmar el nazismo de su padre y luego de ese acercamiento se disculpó. ¿De qué otras entidades retraso una retractación?
— Por suerte, Avruj sí se disculpó. Y la DAIA mandó un comunicado en el que dice que la investigación está cerrada y que tiene que agrupar pruebas del supuesto nazismo. Pero posteriormente salen periodistas a proponer que la DAIA es un sello de caucho y que adentro hay clan que cree que mi padre es fascista. Vos pensá el filtro que pasó mi papá con la Revolución Libertadora. Es increíble que lo traten de fascista ahora cuando la Libertadora escarbó por todos lados y no lo pudo demostrar de carencia porque carencia había para acusarlo. Un amigo hizo una deliberación y me dijo: “¿vos pensás que el Mossad (la agencia de inteligencia israelí considerada entre las mejores del mundo) no sabía entonces quién era fascista y quién no era fascista?
— Le cambio de tema. ¿Cómo se lleva con el hecho de que le hayan puesto el mismo nombre de su padre?
— Mi padre nos dejó el enviado de la honestidad, de trabajo y de preocupación por el otro. Trabajar para el admisiblemente y no hacer las cosas por la porción. Estoy orgulloso. Obviamente, a veces el nombre me benefició y a veces me perjudicó. En caudillo tuve la suerte de que los que lo reconocen me dicen “tenés que estar orgulloso de tu padre”, sobre todo posteriormente del homenaje que le hizo Néstor Kirchner en el 2006. No digo que me abrió puertas, pero siquiera tuve problemas. No me puedo quejar.
– ¿Qué le contaba su raíz de él?
— Me contaba que era una persona buena, que tenía la desgracia de que le gustaba mucho yantar y fumar. Dormía sólo cuatro horas por día y a veces ella se despertaba de orto y lo encontraba con tres o cuatro personas trabajando rodeando de la cama. Vos pensá que mi padre hizo botellín y sexto categoría de primaria libres. Igual que el primer año del secundaria. A los 23 primaveras se recibió de médico con medalla de oro. Era un ser extraño. Yo creo que tenía algún aviso, por así decirlo, de que su vida iba a ser corta. Es increíble que una persona que vivió sólo 50 primaveras haya hecho todo lo que hizo.

Todo lo que hizo

Ramón Carrillo fue el decano de merienda hermanos santiagueños. Nació en 1906.
En 1946, Juan Domingo Perón lo designó al frente de la Secretaría de Salud Pública, más tarde elevada al rango de ocupación. Durante los ocho primaveras de mandato, en combinación con la Fundación Eva Perón, realizó una tarea titánica. Entre 1946 y 1951 se construyeron 21 hospitales con una capacidad de 22 mil camas. La fundación construyó policlínicos en Avellaneda, Lanús, San Martín, Ezeiza, Catamarca, Salta, Mendoza, Jujuy, Santiago del Estero, San Juan, Corrientes, Entre Ríos y Rosario. Se estableció la gratuidad de la atención de los pacientes, los estudios, los tratamientos y la provisión de medicamentos. Un novedoso tren inodoro recorría el país durante cuatro meses al año, haciendo estudio clínicos y radiografías y ofreciendo concurrencia médica y odontológica hasta en los lugares más remotos, a muchos de los cuales nunca había llegado un médico.
Se lanzaron planes masivos de educación sanitaria y campañas intensivas de inoculación, con lo que en pocos primaveras se logró la erradicación del paludismo, de las epidemias de tifus y brucelosis, se logró combatir casi por completo la sífilis y disminuir la incidencia de la enfermedad de chagas. Además, el índice de mortalidad por tuberculosis se redujo en un 75 por ciento y la mortalidad pueril descendió a la porción. Se crearon más de 200 centros de atención sanitaria en todo el país y más de medio centenar de institutos de especialización.
Carrillo impulsó la creación de Emesta, primera factoría doméstico de medicamentos, ideada para el acopio de remedios a bajo precio. También apoyó a laboratorios nacionales, a través de incentivos económicos, procurando que la población tuviera acercamiento a los remedios.
— Como hijo de un sanitarista, ¿cómo le parece que está manejando el Gobierno la pandemia?
–Me parece que admisiblemente. Ojalá siga así. Mi padre además hubiera privilegiado la vida.

El costo político

Ramón Carrillo hijo eligió como profesión la mineralografía. Dice que tiene “corazón peronista“, pero que no le interesa la política. “Debe ser por lo que decía mi padre, que en política, el 80 por ciento del tiempo lo tenés que entregarse a que no te muevan el pavimento y el resto del tiempo a trabajar. Y lo cierto es que posteriormente de la denominada Revolución Libertadora, los Carrillo no la pasaron carencia admisiblemente. “Viendo todo lo que pasó, lo que le hicieron a él… Mi raíz estuvo ocho primaveras interdicta (quiere proponer que no podía disponer de sus ingresos) y no pudimos retornar a la Argentina hasta el año 58 porque la Libertadora la consideraba prófuga.

Nos alejamos de la política. Cuando volvimos, nos fuimos a radicar a Adrogué. De las dos casas que tenía mi padre, las dos compradas con hipoteca, una la tuvo que entregar. Nos fuimos a la de Adrogué, que ella terminó de retribuir en 1978 posteriormente de 30 primaveras de hipoteca. La encontramos destrozada por los militares. Todos los sillones estaban tajeados porque se ve que buscaban plata. Toda la clan sufrió. Pero, a la larga, la verdad sale a la luz a pesar de los detractores. Yo creo que va a estar todo lo bueno que hizo. Empezó de “provinciano” (por eso le decían el “Negro” Carrillo). Pero empezaron a respetarlo cuando se dieron cuenta de su inteligencia.
 “Decía mi padre, que en política, el 80 por ciento del tiempo lo tenés que entregarse a que no te muevan el pavimento y el resto del tiempo a trabajar”

Detrás de un gran hombre

Hay que situarse en la época: en tiempos de Carrillo, no era frecuente que las mujeres trabajaran y no estaba mal gastado que ayudaran a sus maridos, sobre todo cuando el aprecio era tan vasto como el que expresa su viuda Susana Pomar en el texto Dr. Ramón Carrillo, de Santiago del Estero a Belém do Pará: “Yo me despertaba y había como seis o siete hombres al flanco de la cama que le traían documentos a firmar o consultar sobre poco. Era tan descubierto, tan desinteresado, tan puro… no veía el mal en las cosas ni en la clan. No dormía la siesta y trabajaba sin detener a lo mejor hasta las diez u merienda de la indeterminación. Siempre escribiendo manuscritos, escribiendo. Yo estaba tan acertado de estar con él. Yo lo afeitaba en la cama, él hablando por teléfono y yo afeitándolo como podía; y posteriormente de muerto ayer de enterrarlo, lo afeité además. Se ve que era mi destino”.


Fuente.Noticias Paraná.

Llega a Mendoza la Revolución de Mayo.Te cuento las cuarenta.-24-05-2020.-

Cómo llega la revolución de Mayo de 1810, a Mendoza.

Los Andes. - 21 de Mayo 2017.- por Carlos Campana.




IIIncertidumbre por estas tierras ¿había que plegarse a la revolución porteña? Crónica de una decisión nada fácil.

A Mendoza, la noticia de los acontecimientos del 25 de mayo de 1810 arribaron veinte días después. Se registraron escenas de gran tensión entre las autoridades y los respetables vecinos de la ciudad. Conozcamos más sobre la historia oculta detrás de la Revolución en Mendoza.


La llegada de los despachos

El 6 de junio de 1810, un particular trajo a Mendoza la noticia de que en Buenos Aires se había destituido al virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y formado una Junta de gobierno. Al enterarse de lo ocurrido, las autoridades se mantuvieron a la expectativa de informaciones oficiales. La noche del 13 de junio, un joven miliciano bajó rápidamente de su caballo para entrar a la sala del Cabildo mendocino. Se llamaba Manuel Corvalán y llevaba los despachos oficiales de la Junta Gubernativa instalada en Buenos Aires el 25 de mayo. La noticia confirmó el rumor del día 6 y estremeció a las autoridades locales, que inmediatamente se reunieron en la sala Capitular y resolvieron convocar a los vecinos más representativos de Mendoza.

La convocatoria

Los ciudadanos concurrieron al edificio del Cabildo y colmaron sus instalaciones. En un costado estaba el oficial Corvalán rodeado de un público fervoroso que le preguntaba por los acontecimientos desarrollados en Buenos Aires. Uno de los cabildantes leyó el acta del día 25 de mayo en la que decía “que había sido depuesto el virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y se conformaba una Junta a favor del rey Fernando VII”. Los vecinos que se encontraron en el recinto, celebraron este acontecimiento.

Ni para unos ni para otros

A pesar del júbilo que había en una parte de los mendocinos por la formación de la Junta, las autoridades que estaban presididas por el subdelegado de la Real Hacienda y Guerra, don Faustino Ansay, Domingo de Torres, Joaquín Gómez de Liaño trataron de ser mas cautas y esperaron a que se desarrollaran los acontecimientos. Sucesivas reuniones se celebraron en torno de este delicado asunto, y comenzó a surgir una oposición por parte de Ansay y sus colaboradores a adherirse a la Junta de Gobierno. En tanto, el gobernador intendente de Córdoba, de quien dependía nuestra provincia, presionó para oponerse a las nuevas autoridades de gobierno.

Cabildo Abierto en Mendoza

La situación era muy tensa y existía incertidumbre por parte de los representantes. Fue por eso que organizaron en la Sala Capitular un Cabildo Abierto, para definir la posición de Mendoza. A la reunión concurrieron unos 46 vecinos que debatieron sobre si se oponían o apoyaban a la Junta. Las autoridades, encabezadas por Ansay, Torres y Gómez de Liaño se opusieron al gobierno de Buenos Aires.

Algunos de los asambleístas quedaron molestos por esta decisión y los dos alcaldes, temiendo una posible confrontación, exigieron que el comandante Ansay entregara las armas y pertrechos.

Unidos o dominados

Varios vecinos supieron de la oposición de las autoridades, y un grupo que apoyaba a la Junta se volcó a las calles y tomó la Sala de Armas del Cabildo. La presión fue tan grandes que se convocó a una nueva asamblea y se decidió elegir a un diputado para que representara a Mendoza ante la Junta. Fue elegido Bernardo Ortiz y se votó a Isidro Sáenz de la Maza como nuevo comandante de armas.

Escarapelas, sin French y Berutti

Una parte del vecindario salió a la calle y manifestó su apoyo a la Junta. Para esta ocasión, se repartieron escarapelas de color blanco, las que fueron puestas en sombreros y chaquetas con el retrato de Fernando VII. Como podemos observar, se repartieron escarapelas al igual que en Buenos Aires el 25 de mayo (allí la distribución estuvo a cargo de Domingo French y Antonio Luis Berutti), pero esos distintivos eran de color rojo a los que se le agregó un ramo de olivo. Nunca las cintas o escarapelas fueron de color celeste y blanco como se creyó y difundió por muchos años.

El motín

En la fría noche del 28 de junio, Faustino Ansay, Torres, Gómez de Liaño y treinta vecinos asaltaron el cuartel para apoderarse de las armas. Entre ellos, se encontraban varios ingleses y portugueses. Ya en el cuartel, y con los pocos soldados que habían reunido, se dispusieron a sostener la negativa de la Junta. A pesar de la actitud, no hubo derramamiento de sangre gracias a la intervención del presbítero Domingo García, quien calmó los ánimos y propuso que se celebrarse un acuerdo entre las partes. La reunión se realizaría el 1 de julio.

El triunfo de los realistas

El acuerdo celebrado el 1 de julio por una junta reconoció que era importante la adhesión a la causa del rey Fernando VII mediante la Junta de Buenos Aires. Días después de firmar este convenio, el gobierno de Córdoba solicitó armas y tropas, las autoridades del Cabildo de Mendoza negaron el envío, diciendo que había tenido lugar un acuerdo y que no podían socorrerlos. En la mañana del 10 de julio, el coronel Morón llegó a nuestra ciudad, con la misión de reclutar tropas y reunir armas para la expedición militar contra Córdoba. Esto produjo el apoyo incondicional a Buenos Aires y la destitución del comandante Faustino Ansay.

La revolución había triunfado en Mendoza.