martes, 30 de diciembre de 2025
Las leyenda negra anticatólica y antihispánica,- 30 -12-2025.
La leyenda negra anticatólica y antihispanista
Artículo originado en Méjico.22 al28 de Abril 2OO1. Semanario Arquidiocesano.-
La marcha zapatista a la capital del país sacó a la luz del día diversos aspectos del devenir histórico de los indígenas. Con el deseo de contribuir a la reflexión acerca de la verdad histórica y no a la polémica estéril, en estas páginas ofrecemos un amplio extracto del exigente ensayo de Alvaro de Maortua sobre la acción de la Iglesia y de España.
España descubrió un continente nuevo y lo evangelizó para Cristo
La leyenda negra es, a la vez, anti-católica y anti-española. Se generó y se desarrolló en Inglaterra y Francia: primera y principalmente en Inglaterra, en el curso de la lucha entre España y la Inglaterra de los Tudor.
El antihispanismo llegó a ser parte integral del pensamiento inglés. Escritores y libelistas se esforzaron por inventar mil ejemplos de la vileza y perfidia española, y difundieron por Europa la idea de que España era la sede de la ignorancia y el fanatismo, incapaz de ocupar un puesto en el concierto de las naciones modernas.
Tal idea se generalizó por la Europa secularizada y petulante del oscurantismo ilustrado y enciclopedista, señalando a la Iglesia como causa principal de semejante degradación cultural española. Esta idea se difundió después por todo el ámbito anglosajón y naturalmente entre los yanquis.
El historiador norteamericano William S. Maltby, entre algunos otros, en su bien documentado libro titulado «La Leyenda Negra en Inglaterra» (1982), dice esto:Estanterías «Como muchos norteamericanos, yo había absorbido el anti-hispanismo en películas y literaturas populares, mucho antes de que este prejuicio fuese contrastado desde un punto de vista distinto en las obras de historiadores serios, lo cual fue para mí toda una sorpresa; y cuando llegué a conocer las obras de los hispanistas, mi curiosidad no tuvo límites.
Los hispanistas han atribuido, desde hace mucho tiempo, este prejuicio y sentimiento mundial anti-español a las tergiversaciones de los hechos históricos, cometidas por los enemigos de España».
Los cínicos agentes panfletistas de la leyenda negra -cínicos por cuanto acusan a España de vilezas y crímenes que sólo ellos cometieron- y sus respectivos pueblos que asimilaron borreguilmente el fanatismo antiespañol, en particular el mundo anglosajón, no sólo tergiversaron la Historia española y la grandeza de la empresa española en América, sino que a la vez silenciaron sus propios sistemas coloniales que, del siglo XVII al XIX, exterminaron casi por completo a los aborígenes de Norteamérica y sometieron a tantos pueblos africanos, asiáticos y oceánicos a una casi total esclavitud.
Silencian la permanencia actual de las razas aborígenes en los países colonizados por España, así como el intenso mestizaje que desmiente toda mentalidad racista. Y también, naturalmente, silencian que las intervenciones pontificias en defensa de los indígenas obedecieron a peticiones de la Corona española que, ya con anterioridad, había dictado normas humanitarias como esa gloria jurídica de España que son las leyes de Indias y el Derecho de Gentes.
Hay ahora una caterva de pseudo intelectuales dóciles a las viles corrientes ideológicas que hoy se venden, que quisieron generar una extraña sensación de mala conciencia, de recuerdo molesto, como de historia vergonzante. Intención más torcida aún, es la que pretende borrar cualquier huella de Dios en este muy noble y bellísimo acontecimiento realizado por los españoles…
Todos los Papas han tenido menciones muy honoríficas para la singular acción evangelizadora y civilizadora de España en el mundo. Juan Pablo II, ha insistido muy reiteradamente en esta hermosa realidad; y en su visita a España en Santiago de Compostela, el 19 de agosto de 1989, ha destacado con gran amor y claridad la enorme proyección espiritual y cultural positiva del Concilio III de Toledo, y entre otras cosas dijo:Cestas de regalo
«En más de una ocasión he tenido la oportunidad de reconocer la gesta misionera sin par de España en el Nuevo Mundo».
Y en su despedida en Covadonga afirmó:
«Agradecemos a la Divina Providencia, a través del corazón de la Madre de Covadonga, por este gran bien de la identidad española, de la fidelidad de este gran pueblo a su misión. Deseamos para vosotros, queridos hijos e hijas de esta gran Madre, para España entera, una perseverancia en esta misión que la Providencia os ha confiado».
Cabe otra consideración, altamente significativa, sobre la leyenda negra. Sólo España tiene leyenda negra y no la tiene, en cambio, ninguna nación del ámbito protestante; ¿por qué? Sólo existe una posible respuesta. La importancia española en el mundo llegó a ser enorme durante los siglos XVI al XVIII.
Su influencia cultural, política y militar fue universal y benéfica para el Orbe porque todas sus acciones estuvieron inspiradas y movidas por la doctrina y el espíritu católico. Pero después triunfó la herejía y el error en gran parte del mundo económicamente fuerte de Occidente, con su espíritu protestante y racionalista. Y fue naturalmente este mundo triunfante del error y del anti-humanismo el autor del prejuicio mundial, injusto e inicuo, que se llama leyenda negra, la cual es sólo y a la vez anticatólica y antiespañola.
Sólo a España
No existe en cambio leyenda negra enemiga de las potencias protestantes. Este hecho tiene una significación decisiva para cualquier mente honrada que pretenda valorar con justicia los hechos históricos de las naciones.
No existiría leyenda negra si España no hubiera sido tan importante en el mundo, o si hubiera traicionado la Verdad como lo hicieron las demás potencias, en lugar de servirla heroicamente como España lo hizo.
Fue justamente en el ambiente protestante donde se generó la llamada leyenda negra, que marcó durante un tiempo no pocos estudios historiográficos, concentró prevalentemente la atención sobre aspectos de violencia y explotación que se dieron en la sociedad civil durante la fase sucesiva al Descubrimiento. «Prejuicios políticos, ideológicos y aun religiosos, han querido también presentar sólo negativamente la historia de la Iglesia en este continente» (Juan Pablo II en Santo Domingo).
La leyenda negra, con una valoración de los hechos no iluminada por la fe, ha dejado un ambiente de absurdo sentimiento de culpa en algunos españoles, que se manifiesta en un querer desvirtuar la grandiosa empresa en sus motivos esenciales de evangelización y civilización, en la pérdida de la perspectiva general de la obra, con la consiguiente trivialización de los méritos individuales y colectivos, y en la falta de valoración de la hondura y anchura de las conversiones.
Querría esto decir que nos se ha captado lo que es Hispanoamérica. Por disposición de la Providencia Divina, los pueblos que fueron conquistados, al convertirse a la fe y recibir la cultura cristiana en lengua de Castilla, no se conservaron como tales pueblos primitivos, sino que dieron lugar a la nación hispanoamericana, que es heredera de ellos tanto como lo es de España.
Para esta empresa ha tenido Juan Pablo II el más reciente aliento, en ese «¡Gracias,España!, porque la parcela más numerosa de la Iglesia de hoy, cuando se dirige a Dios, lo hace en español.» Y entre las mil cosas grandes, dio vida a las Universidades más antiguas del continente americano.
Casi todos los Papas han hecho, en algún momento, un gran elogio de la epopeya y de la gloriosa misión realizada por España en América. Pío XII fue el más infatigable debelador de las calumnias que arrojara contra España el mito de la leyenda negra. De su pluma salieron 129 textos acerca del «espíritu universal y católico de la gran epopeya misionera (…). La epopeya gigante con que España rompió los viejos límites del mundo conocido, descubrió un continente nuevo y lo evangelizó para Cristo».
Se ha dicho que la calumnia entra como ingrediente necesario en toda gloria verdadera. Y él mismo fue uno de los Pontífices más calumniados de la Historia.
La inquisición española
No menos sectarios y falsos son los juicios que la historiografía protestante, marxista y masónica ha hecho con frecuencia sobre la Inquisición española. La Inquisición medieval fue creada por Gregorio XI en 1231, con motivo de las grandes herejías que vinieron a turbar la paz religiosa de la Cristiandad.
El Derecho entonces vigente contenía leyes severísimas contra los herejes… La Inquisición española salvó muchas vidas de judíos españoles de las matanzas de que éstos eran objeto en su tiempo. Fue el más humano de los tribunales de su época y evitó las luchas religiosas, no la existencia en España de otras religiones.
Es de tener también presente que el más rico y asombroso despliegue doctrinal y literario que se conoce en la Historia -el Siglo de Oro español, o la Edad de Oro como la llama Menéndez Pelayo porque duró casi dos siglos- coincidió con la existencia de la Inquisición, la cual no supuso ningún freno para el genio creador español. En muchos aspectos esenciales, la Inquisición significó un auténtico progreso social.
Es indudable que la Inquisición eclesiástica cometió abusos en todo el mundo y, sobre todo, que provocó un clima de suspicacias que hizo sufrir a muchos inocentes, incluso a santos canonizados luego por la Iglesia. Pero es imposible formular un juicio que pretenda ser mínimamente equitativo, si no se acierta a entender lo que significaba la defensa de la fe, en una sociedad donde la verdad religiosa se tenía por supremo valor.
No olvidemos que en Ginebra -La Meca del protestantismo-, Juan Calvino no dudó en mandar a la hoguera al ilustre descubridor de la circulación de la sangre, el español Miguel Servet.
Y es que la Verdad cristiana, salvadora del hombre, se tenía entonces por el máximo bien; y la herejía, que podía perder a los hombres y a los pueblos, como el peor de los crímenes.
Esto le cuesta comprenderlo al hombre moderno, a quien no chocará, en cambio, que la protección de la salud sea actualmente preocupación primordial de la autoridad pública y justifique no pocas molestias y restricciones. Pues el hombre religioso europeo puso en la lucha contra la herejía el mismo apasionado interés que el hombre moderno pone en la lucha contra el cáncer, la contaminación, o en la defensa de la salud física o la democracia. esto, a la vez que asesina a millones de seres humanos inocentes no nacidos.
Las investigaciones verdaderamente científicas, y cada vez más decantadas de españoles y extranjeros, se pronuncian hoy con veredicto unánime y favorable a la labor positiva y magnánima de España en el mundo, a la vez que se apagan, con las luces puras de la verdad, los últimos vestigios del mito de la leyenda negra antiespañola, que fue alimentada durante mucho tiempo por la mentira y el odio.
Belgrano y el Reglamento para las Misiones. -30 -12 -2025 -
El 3O de diciembre de 181O, Manuel Belgrano dictó el primer reglamento constitucional para las Misiones, proclamando derechos civiles, justicia igualitaria y distribución de tierras en plena campaña hacia Paraguay.
https://mendozantigua.blogspot.com/.../el-3O-de-diciembre...
En medio de su expedición hacia Paraguay, el general Manuel Belgrano redactó desde su campamento en Tacuarí, el 30 de diciembre de 181O, un documento pionero: el “Reglamento y Declaración de Derechos para los Habitantes de las Misiones”, considerado por muchos como la primera constitución provincial en el marco de la Revolución iniciada el 25 de mayo de 1810. Belgrano había recorrido los territorios de Entre Ríos y Corrientes, fundado pueblos y promovido normas que sentaron las bases de una legislación nacional embrionaria. Su visión de país incluía libertad, igualdad y justicia social, y por eso buscó incorporar las Misiones y Paraguay al proyecto revolucionario. El reglamento constó de 30 artículos que abordaron temas jurídicos, sociales y económicos: Reconoció la libertad individual y la igualdad ante la ley, incluyendo el acceso equitativo a cargos públicos. Organizó el sistema judicial, prohibiendo los castigos físicos y estableciendo que solo la justicia podía aplicar penas. Distribuyó tierras para vivienda y producción agrícola, priorizando a los habitantes originarios. Estableció cementerios fuera de las iglesias, rodeados de árboles, para evitar prácticas insalubres. Definió espacios para edificios públicos y recomendó su orientación según los vientos. Unificó el sistema de medidas con Buenos Aires para evitar confusiones comerciales. Destinó las multas por infracciones al financiamiento educativo, mostrando su compromiso con la formación ciudadana. Este reglamento no solo otorgó a los pobladores de las Misiones los mismos derechos que los del extinto Virreinato del Río de la Plata, sino que reflejó el profundo humanismo y sentido republicano de Belgrano, quien imaginó una nación inclusiva y justa desde los márgenes del poder. #Belgrano1810 #MisionesLibres #JusticiaYRevolución #TacuaríHistórico #DerechosEnCampaña #EducaciónYTerritorio #mendozantigua
Bartolomé Mitre en la historia política y militar argentina.-30-12-2025-
LA CASUALIDAD QUE MARCÓ LA TRAGEDIA ARGENTINA
Por Revisionismo Historico Argentino. porZanni.Damián
Bartolomé Mitre en la historia política, militar e historiográfica del siglo XIX
Bartolomé Mitre nació en Buenos Aires el 26 de junio de 1821, hijo de una familia de origen oriental y de recursos modestos. Su nacimiento en territorio porteño fue circunstancial, producto del desplazamiento familiar, dato que ha sido señalado por diversos autores y utilizado simbólicamente por la historiografía revisionista para reflexionar sobre su posterior relación política con el país que gobernaría. La historiografía académica, en cambio, suele considerar este aspecto como un elemento biográfico secundario, sin carácter determinante.
A los catorce años fue enviado a trabajar a una estancia vinculada al entorno de Juan Manuel de Rosas, administrada por Gervasio Rosas. La experiencia fue breve y fallida. La conocida frase atribuida al Restaurador, dirigida al padre del joven, ha sido conservada por la tradición histórica y citada reiteradamente por autores revisionistas:
> “Dígale a Don Ambrosio que aquí le devuelvo a este caballerito, que no sirve ni servirá para nada, porque cuando encuentra una sombrilla se baja del caballo y se pone a leer”.
Más allá de la discusión sobre su literalidad, el episodio revela el contraste entre la disciplina del mundo rural rosista y la temprana vocación intelectual de Mitre, quien desde joven se inclinó por la lectura, el periodismo y la reflexión política.
Durante el período rosista, Mitre desarrolló una intensa actividad literaria y periodística desde Montevideo, defendiendo posiciones unitarias y liberales. No participó como combatiente en los enfrentamientos armados contra la Confederación. En 1845, durante la batalla de la Vuelta de Obligado, fue testigo del combate desde los buques de la escuadra anglo-francesa que forzaba la navegación del Paraná. Años más tarde, el propio Mitre escribiría:
> “La resistencia de Obligado fue heroica, pero inútil frente al empuje de la civilización europea”.
(Historia de Belgrano).
Carlos Saavedra Lamas aludiría irónicamente a su presencia a bordo de las naves extranjeras llamándolo “el grumete”. La interpretación de este episodio ha sido objeto de debate: para la historiografía liberal se trató de una circunstancia personal, mientras que el revisionismo lo leyó como una toma de posición política temprana frente al conflicto por la soberanía nacional.
El clima ideológico de aquella generación quedó expresado con crudeza por Domingo Faustino Sarmiento, quien, refiriéndose al apoyo de sectores ilustrados a la intervención francesa, escribió:
> “Los que cometieron aquel delito de leso americanismo, los que se echaron en brazos de la Francia para salvar la civilización europea, sus instituciones, sus hábitos e ideas en las orillas del Plata, fueron los jóvenes, en una palabra, ¡fuimos nosotros!… Somos traidores a la causa americana… De eso se trata, de ser o no ser salvajes”.
Tras la caída de Rosas en Caseros, Mitre reapareció en Buenos Aires con un discurso liberal, constitucionalista y centralista. Su figura pública combinaba una oratoria eficaz, una imagen austera y una estética asociada a los círculos intelectuales europeos. Justo José de Urquiza lo apodaría despectivamente “el Tísico”, en alusión a su aspecto físico. Para muchos contemporáneos, Mitre encarnaba al joven romántico porteño, admirado por su pluma y sus discursos, aunque aún sin una trayectoria militar victoriosa que respaldara su prestigio.
Desde el punto de vista estrictamente militar, su desempeño fue objeto de críticas tempranas. En 1855, al mando de fuerzas porteñas superiores en número y armamento, fue derrotado en Sierra Chica por contingentes indígenas. La prensa opositora ironizó duramente sobre el episodio. El periódico La Reforma Pacífica escribió:
> “El general Mitre parte con fuerzas completas y regresa sin caballos, sin artillería y sin gloria”.
El oficial porteño D’Amico, citado posteriormente por la historiografía revisionista, dejó una apreciación lapidaria:
> “A Mitre no se le ocurre nada en el campo de batalla”.
Mitre era coronel de artillería y estudioso de las doctrinas militares europeas, particularmente de las estrategias consideradas científicas, inspiradas en los modelos napoleónicos. Sin embargo, varios testimonios contemporáneos señalaron la dificultad de aplicar esos esquemas en la guerra de llanura rioplatense, donde predominaban la movilidad, la caballería y el conocimiento del terreno.
En 1859, como comandante del ejército de Buenos Aires, fue derrotado por las fuerzas de la Confederación en Cepeda. En su parte oficial afirmó:
> “El ejército se replegó en orden, preservando su cohesión y su honor”.
Urquiza, en cambio, informaba al Congreso de Paraná:
> “La victoria ha sido completa; el enemigo ha abandonado el campo y su artillería”.
El 17 de septiembre de 1861, en Pavón, se produjo uno de los episodios más controvertidos de la historia argentina. Militarmente, el enfrentamiento quedó inconcluso, pero la retirada de la caballería de Urquiza permitió a Mitre consolidar su triunfo político. El propio Urquiza explicaría años después, en una carta privada:
> “No quise proseguir una victoria que habría costado sangre argentina para sostener un predominio político”.
Desde la historiografía revisionista, esta decisión fue duramente cuestionada. José María Rosa sostuvo:
> “Pavón no fue una derrota militar de la Confederación, sino una capitulación política de su jefe”.
Jorge Abelardo Ramos coincidió en esa interpretación al afirmar:
> “Urquiza abandonó el campo cuando tenía ganada la batalla, dejando el país en manos de Buenos Aires”.
Mitre, que se había retirado anticipadamente del campo de batalla, fue alcanzado por un subalterno que le comunicó el resultado favorable. El episodio quedó registrado en la tradición oral militar con la frase: “No dispare general, que ha ganado”.
Tras Pavón, Mitre desplegó una intensa actividad política y retórica destinada a neutralizar a sus antiguos adversarios. Sobre Urquiza, a quien buscó integrar simbólicamente al nuevo orden, llegó a decir:
> “Urquiza es el Washington de la América del Sur”.
En 1862 asumió la presidencia de la Nación. En su discurso inaugural afirmó:
> “La República necesita capitales, y esos capitales no pueden provenir sino de las naciones industrializadas”.
En otra intervención, frecuentemente citada, expresó sin ambigüedades:
> “¿Quién impulsa este progreso? El capital inglés, señores”.
Durante un discurso parlamentario en 1863 reforzó esa línea al sostener:
> “La riqueza del país debe orientarse hacia los mercados que la reclaman”.
Para la historiografía liberal, estas afirmaciones reflejan pragmatismo económico; para el revisionismo, evidencian una política de dependencia. Arturo Jauretche interpretó que:
> “Con Mitre se organiza el país para que produzca barato y exporte sin valor agregado”.
Durante su gobierno se consolidó la centralización del Estado, se reprimieron los últimos levantamientos federales y se profundizó el avance sobre territorios indígenas. Estos procesos han sido valorados de manera divergente según las corrientes historiográficas, como construcción del Estado nacional o como eliminación violenta de proyectos alternativos.
En 1865, Mitre asumió el mando del ejército aliado en la Guerra de la Triple Alianza. En una proclama inicial aseguró:
> “La guerra será breve y decisiva”.
Sin embargo, el conflicto se prolongó y alcanzó niveles de violencia inéditos. Tras la derrota aliada en Curupaytí, informó:
> “El valor de las tropas no ha podido compensar las dificultades del terreno y la solidez de las posiciones enemigas”.
El historiador León Pomer analizó posteriormente:
> “Curupaytí fue la demostración más clara de la improvisación y la subestimación del enemigo”.
Finalmente, el Imperio del Brasil asumió el control efectivo de la guerra, y Mitre fue desplazado del mando activo.
En el plano intelectual, Mitre ocupó un lugar central como fundador de la historiografía liberal argentina. Su obra fue decisiva para establecer un relato canónico del pasado nacional. Las críticas posteriores se centraron en las omisiones y selecciones que acompañaron ese relato. Norberto Galasso señaló:
> “Mitre escribió la historia del vencedor, pero la escribió como si fuera la historia de la Nación”.
En una línea similar, Jorge Abelardo Ramos sintetizó:
> “Mitre venció en Pavón y luego venció en los manuales”.
Desde una perspectiva, puede afirmarse que Bartolomé Mitre fue una figura compleja y decisiva del siglo XIX argentino: un dirigente con escasos logros militares directos, notable habilidad política, enorme influencia intelectual y un papel central tanto en la organización del Estado nacional como en la construcción del relato histórico dominante. Las interpretaciones sobre su legado continúan siendo objeto de debate, reflejando tensiones profundas sobre el modelo de país, la soberanía y el sentido de la historia argentina.
Zanni.Damián
Fuentes;
José María Rosa– Historia Argentina, Tomos V y VI,
Jorge Abelardo Ramos– Revolución y contrarrevolución en la Argentina,
Arturo Jauretche– Los profetas del odio.– Manual de zonceras argentinas.
Norberto Galasso– Mitre, el historiador falsificado.
Fermín Chávez– Civilización y barbarie en la historia de la cultura argentina.
Tulio Halperin Donghi– Proyecto y construcción de una nación.– Una nación para el desierto argentino.
Vicente Fidel López– Historia de la República Argentina.
Ricardo Levene
lunes, 29 de diciembre de 2025
Acción de Belgrano ante levantamiento en Santiago. -29-12-2025.
Decisión de Belgrano ante levantamiento en Santiago.
28 de diciembre de 1816: Belgrano comunica al Soberano Congreso la victoria de Gregorio Aráoz de La Madrid sobre las tropas insurrectas de Juan Francisco Borges, ordenando su fusilamiento.
Borges preparó en Santiago una segunda revolución separatista para lograr la autonomía con respecto de Tucumán. La misma estalló el 10 de diciembre de 1816 y sublevó nuevamente al pueblo de Santiago del Estero con un número considerable de seguidores. Apresó y destituyó al teniente de gobernador Gabino Ibáñez, a quien envió preso a Loreto. Luego declaró la autonomía absoluta de su provincia y se autoproclamó gobernador en rechazo a medidas anti-autonomistas tomadas por el Congreso. Tras ello se dirigió al interior de la provincia para reclutar milicias.
Bernabé Aráoz, le informó a Belgrano que Borges se había levantado en contra del Ejército, que estaba de acuerdo con el oriental Artigas, que no iba a obedecer al Congreso de Tucumán, que no pagarían las contribuciones y que fomentarían las montoneras. Belgrano creyó que Borges se levantaba contra él y su Ejército, y que su movimiento tenía relación con los realistas del Alto Perú.
Por orden del Soberano Congreso, en que la influencia de los tucumanos fue decisiva, Belgrano envió tres regimientos a reprimir la revolución, buscar a Borges, perseguirlo y detenerlo. Eran 200 infantes, 50 dragones y dos piezas de artillería al mando del coronel Juan Bautista Bustos, el coronel José María Paz y el mayor Gregorio Aráoz de Lamadrid.
Ante el avance de las tropas enviadas por Belgrano y estando en evidente inferioridad numérica, Borges se retiró hacia Loreto, donde pudo reunir unos 500 hombres. El 27 de diciembre de 1816, Lamadrid localizó a Borges y lo derrotó con 100 húsares que formaban la vanguardia de Bustos en el combate de Pitambalá a pesar que los santiagueños eran cinco veces más numerosos. Borges huyó solo hacia el río Salado, con el propósito de pasar a Salta, donde suponía que Güemes iba a prestarle ayuda. Fue perseguido y se refugió en Guaype, cerca de Matará, en casa de Leandro Taboada (padre de Manuel y Antonino, los futuros caudillos de Santiago del Estero), pero éstos lo entregaron a Lamadrid.
El Congreso había decretado el 1 de agosto fuertes castigos y la pena de muerte a los cabecillas de cualquier rebelión armada en contra de su autoridad. Es por ello que en la sesión del 13 de diciembre se votó por aplicar dicha ley en Santiago del Estero, a pesar de que los diputados santiagueños, Pedro Francisco Uriarte y Pedro León Díaz Gallo trataron de explicar a los demás congresales las verdaderas razones de la sublevación santiagueña. A consecuencia de esto, Lamadrid recibió una orden contundente de Belgrano: Borges debía ser inmediatamente fusilado, luego de brindarle auxilios espirituales.
Borges fue detenido en una pequeña chacra del Convento de Santo Domingo, a dos leguas de la ciudad de Santiago del Estero. A Paz le pareció innecesario tomar declaración a Borges, ya que se había ordenado su fusilamiento. Paz regresó a Santiago del Estero, donde el teniente de gobernador depuesto Ibáñez convenció a Bustos de que el prisionero tenía que ser interrogado para capturar a sus cómplices. Bustos ordenó a Paz que regresara a la chacra del convento de los dominicos para interrogar a Borges.
Cuando Paz llegó a la chacra, fray Esteban Ibarzábal ya le había brindado a Borges los auxilios espirituales; además se le había entregado una pluma y papel para que redactara su última voluntad. El lugar de fusilamiento fue descrito por Paz: “bajo un frondoso algarrobo estaba atada una mala silla de cuero, que habría de servir de banquillo”.
Juan Francisco Borges fue fusilado a las nueve de la mañana del 1 de enero de 1817, al pie de un añoso algarrobo en el cementerio de dicho convento. No tuvo juicio ni defensa alguna. El acta de defunción fue firmada por el sacerdote Manuel Frías. La misma indica que sus restos fueron trasladados desde la Capilla de Robles hasta la catedral de Santiago del Estero, donde fueron sepultados y se encuentran actualmente.
El tiempo y los hechos demostraron que Belgrano se había equivocado, ya que el movimiento de Borges perseguía únicamente la autonomía provincial. Pero los tiempos eran duros, y Belgrano era inexorable en materia de disciplina, siendo Borges un militar sujeto a su dura ley.
Se dijo que media hora después le llegó un indulto decretado por el propio Belgrano, ordenando
no ejecutarlo.
domingo, 28 de diciembre de 2025
Guerra Malvinas. Contención religiosa Pbro. V. M. Torrens. -28-12-2025-
La contención religiosa durante el conflicto de Malvinas. Breve historia del padre Vicente Martinez Torrens
mayo 2O, 2O25
El Padre Vicente Martínez Torrens fue el primer sacerdote del Ejército Argentino en llegar a las Islas Malvinas en el conflicto bélico de 1982. Vivió de cerca los horrores de la guerra y regresó al continente cinco días después de la rendición con el buque hospital Almirante Irizar.
El Padre Vicente Martínez Torrens fue el primer sacerdote del Ejército Argentino en llegar a las Islas Malvinas en el conflicto bélico de 1982. Vivió de cerca los horrores de la guerra y regresó al continente cinco días después de la rendición con el buque hospital Almirante Irizar. Rescató la espiritualidad de la tropa, la moral que tuvieron; realizó un desesperado llamamiento a evitar más suicidios entre los ex combatientes, dándoles el lugar que se merecen en la historia argentina.
Un poco de historia:
Los salesianos en Malvinas
Una de sus tareas específicas es la de incrementar el patrimonio que tiene la Congregación Salesiana sobre las Malvinas. Cabe destacar que los salesianos llegaron al archipiélago en el año l888. Anexo a la iglesia parroquial fundaron un colegio primario en Port Stanley. Desde entonces y hasta 1952, año en el que se creó la Prefectura Apostólica de Malvinas, dependiente de la Santa Sede, mantuvieron una presencia ininterrumpida en el archipiélago. Esa presencia permanente de la Iglesia debe considerarse como un hito de soberanía, porque el nombramiento de los sacerdotes en las islas era realizado desde las diócesis argentinas.
Su arribo a las islas
El primer Capellán desembarcado el día de la recuperación fue el Padre Ángel Mafezzini, de la Armada. Formaba parte de la tripulación del buque Cabo San Antonio, en el operativo “Rosario”.
El Padre Martínez fue convocado por la comandancia de la Brigada Infantería IX con asiento en Comodoro Rivadavia el día 03 de abril. Entre el 2º Comandante de la Brigada, Coronel Alais y el Padre Benigno Roldán, hoy fallecido, entonces Jefe del Servicio Religioso de la Brigada, lo impusieron acerca de la misión que debería desempeñar como Capellán. Transportado de inmediato en un avión C130 Hércules, su arribo al aeródromo Malvinas le despertó sentimientos indescriptibles. “Al descender por la escalerilla del avión y poner el pie en la verde turba me hizo sentir todo un “Amstrong” cuando pisó la luna”, dijo el sacerdote. Su primer asentamiento fue en el ex cuartel de los Royal Marines, en Moody Brook.
Presencia del sacerdote en la guerra
En torno a la participación de un sacerdote en la guerra, dijo que “la Iglesia acompaña la vida del hombre, en todas sus circunstancias; si ese hombre entra en guerra también la Iglesia va a ir a la guerra, no para aplaudirla sino para sostener a ese hombre. Se deja en claro que la guerra defensiva es el último recurso de la tutela de los derechos legítimos de la nación. La presencia del Capellán ayudará a no permitir que el rencor y mucho menos el odio ganen terreno en los corazones.
Las balas no ven ni saben leer. Yo no portaba armas –aclaraba el Padre Martínez Torrens-, tampoco portaba insignia alguna que lo identificara a la distancia como sacerdote. Por consiguiente corría los mismos riesgos que los soldados y padecía las mismas vicisitudes. Estaba al alcance de las balas, las esquirlas o de los campos minados.
Hacia mediados de mayo recibió una consoladora carta del Vicario Castrense que entre otras cosas le decía: “Si S.S. Juan Pablo II pudo decir (24.1.1980) que los Capellanes Castrenses en tiempo de paz realizan una obra sacrificial y entusiasta, ¿qué os puedo decir, mis Hermanos Capellanes, que en el presente estáis en nuestras Malvinas o en la costa continental sureña? ¿Quién puede medir vuestro patriotismo, vuestro esmerado servicio, vuestros sacrificios bélicos, vuestro desgaste holocaustal?
La dificultad añeja a toda vida auténticamente sacerdotal, y la surgente de la pastoral castrense, hoy se acrecienta por el flagelo de la guerra.
Capellanes, os admiro; porque si como Sacerdotes os habéis hecho todo para todos, como castrenses os habéis hecho soldados con los soldados, y por ello, en el hoy de la Patria, estáis imitando el servicio de la Virgen María en su misterio de la Visitación; estáis encarnando de un modo vivencial al compasivo Samaritano; aceleradamente estáis completando la pasión de Jesús; y si lo dispusiera Dios, mañana acompañaríais al Señor en su muerte.
Capellanes hermanos, os reitero mi admiración”.
El Padre Vicente Martínez Torrens fue el primer sacerdote del Ejército Argentino en llegar a las Islas Malvinas en el conflicto bélico de 1982. Vivió de cerca los horrores de la guerra y regresó al continente cinco días después de la rendición con el buque hospital Almirante Irizar. Rescató la espiritualidad de la tropa, la moral que tuvieron; realizó un desesperado llamamiento a evitar más suicidios entre los ex combatientes, dándoles el lugar que se merecen en la historia argentina.
Un poco de historia:
Los salesianos en Malvinas
Una de sus tareas específicas es la de incrementar el patrimonio que tiene la Congregación Salesiana sobre las Malvinas. Cabe destacar que los salesianos llegaron al archipiélago en el año l888. Anexo a la iglesia parroquial fundaron un colegio primario en Port Stanley. Desde entonces y hasta 1952, año en el que se creó la Prefectura Apostólica de Malvinas, dependiente de la Santa Sede, mantuvieron una presencia ininterrumpida en el archipiélago. Esa presencia permanente de la Iglesia debe considerarse como un hito de soberanía, porque el nombramiento de los sacerdotes en las islas era realizado desde las diócesis argentinas.
Su arribo a las islas
El primer Capellán desembarcado el día de la recuperación fue el Padre Ángel Mafezzini, de la Armada. Formaba parte de la tripulación del buque Cabo San Antonio, en el operativo “Rosario”.
El Padre Martínez fue convocado por la comandancia de la Brigada Infantería IX con asiento en Comodoro Rivadavia el día 03 de abril. Entre el 2º Comandante de la Brigada, Coronel Alais y el Padre Benigno Roldán, hoy fallecido, entonces Jefe del Servicio Religioso de la Brigada, lo impusieron acerca de la misión que debería desempeñar como Capellán. Transportado de inmediato en un avión C130 Hércules, su arribo al aeródromo Malvinas le despertó sentimientos indescriptibles. “Al descender por la escalerilla del avión y poner el pie en la verde turba me hizo sentir todo un “Amstrong” cuando pisó la luna”, dijo el sacerdote. Su primer asentamiento fue en el ex cuartel de los Royal Marines, en Moody Brook.
Presencia del sacerdote en la guerra
En torno a la participación de un sacerdote en la guerra, dijo que “la Iglesia acompaña la vida del hombre, en todas sus circunstancias; si ese hombre entra en guerra también la Iglesia va a ir a la guerra, no para aplaudirla sino para sostener a ese hombre. Se deja en claro que la guerra defensiva es el último recurso de la tutela de los derechos legítimos de la nación. La presencia del Capellán ayudará a no permitir que el rencor y mucho menos el odio ganen terreno en los corazones.
Las balas no ven ni saben leer. Yo no portaba armas –aclaraba el Padre Martínez Torrens-, tampoco portaba insignia alguna que lo identificara a la distancia como sacerdote. Por consiguiente corría los mismos riesgos que los soldados y padecía las mismas vicisitudes. Estaba al alcance de las balas, las esquirlas o de los campos minados.
Hacia mediados de mayo recibió una consoladora carta del Vicario Castrense que entre otras cosas le decía: “Si S.S. Juan Pablo II pudo decir (24.1.1980) que los Capellanes Castrenses en tiempo de paz realizan una obra sacrificial y entusiasta, ¿qué os puedo decir, mis Hermanos Capellanes, que en el presente estáis en nuestras Malvinas o en la costa continental sureña? ¿Quién puede medir vuestro patriotismo, vuestro esmerado servicio, vuestros sacrificios bélicos, vuestro desgaste holocaustal?
La dificultad añeja a toda vida auténticamente sacerdotal, y la surgente de la pastoral castrense, hoy se acrecienta por el flagelo de la guerra.
Capellanes, os admiro; porque si como Sacerdotes os habéis hecho todo para todos, como castrenses os habéis hecho soldados con los soldados, y por ello, en el hoy de la Patria, estáis imitando el servicio de la Virgen María en su misterio de la Visitación; estáis encarnando de un modo vivencial al compasivo Samaritano; aceleradamente estáis completando la pasión de Jesús; y si lo dispusiera Dios, mañana acompañaríais al Señor en su muerte.
Capellanes hermanos, os reitero mi admiración”.
Las lágrimas de la guerra
Al consultarlo sobre los momentos de emoción, tanto de él como de los soldados, el sacerdote dijo que “gracias a Dios, lágrimas de emoción hubo muchas, lágrimas de tristeza… también. Recordó al primer muerto, a dos horas de haber llegado a Malvinas. Era un soldadito casi imberbe, chico de cuerpo, con una herida de bala en el pecho. Fue operado. Salió bien del quirófano, pero tuvo un infarto y no resistió. Lo recuerdo así, en la camilla, sin su ropa. Le administré el sacramento de la unción y adecenté lo mejor que pude para enviarlo al continente. Provisto de su uniforme debía ser enviado a la familia. En ese momento me conmoví hasta las lágrimas. Contemplar su palidez mortuoria, imberbe, imaginármelo cuatro meses antes tirando tizas en el aula me quebró. Después, con el correr de los días de la guerra, uno se va insensibilizando, se va endureciendo,” acotó el P. Vicente.
Una conclusión
El Padre Vicente Martínez, por último, comentó que “perdimos una batalla, no la guerra”. Hemos adquirido un reconocimiento mundial por nuestro valor. Hay muchos libros escritos sobre la destreza de la Fuerza Aérea, la habilidad del personal que piloteó los Súper Etendard y realizó la adaptación de los Exocet para tierra – mar, la valentía de una tropa que oscilaba entre los 18 y 20 años. No se han escrito, pero existieron, inventivas como los falsos radares de Bahía Fox o los lanzamisiles construidos con los restos de las coheteras de los Pucará.
El gobierno de la Sra. Margaret Tatcher puso como secreto de estado todo lo concerniente a la actuación en Malvinas hasta el año 2072. Noventa años de ocultamiento de la verdad. Mientras que acá, en la Argentina, hicimos culto a la desmalvinización. Veo con agrado como el estrés postraumático de la guerra y los veteranos hablan; son la historia viva, la verdadera historia”.
Recordó finalmente, con tono de preocupación, que la desatención al veterano, los calificativos peyorativos difundidos, la marginación de una gran parte de la sociedad ha llevado a casi 400 el número de los suicidios de excombatientes.
El triunfo tiene muchos padrinos (rememoremos la Plaza de Mayo el 02 de abril de 1982), pero la derrota ninguno (remitámonos al recibimiento posterior al 14 de junio). No tenemos que agregar un suicidio más. No debemos tener conductas que induzcan a un solo suicidio más.
GLORIA A LOS HÉROES MUERTOS Y HONOR A LOS HÉROES QUE VOLVIERON CON VIDA
Dios en las Trincheras.Testimonio del Tte. Coronel H.G.Pugliese.- 28- 12-2025
Muchas gracias Miguel Yefilaf por tu apoyo a nuestro Capellan del 25 en el Aeropuerto de Malvinas, durante la última Gesta de la Patria.
Fue en la guerra de Malvinas en el año 1982 una noche de lluvia despues se soportar un terrible cañoneo naval Inglés donde nos tiraron con todo,por la mañana me encontró el padre Vicente MARTINEZ TORRENZ me encontró en mi posición de combate todo mojado pasado de frío, sueño y hambre,hablamos un largo rato y me enseñó esta oración para fortalecer el espíritu....DIOS MIO HOY MEJOR QUE AYER MAÑANA MEJOR QUE HOY,esta oración la repito cada día al despertar,Dios nuestro señor le de la sanación al padre Vicente Martinez Torrens ,AMEN!!
Dios en las Trrincheras. Malvinas. Documental.-28-12-2025-
“Dios en las trincheras”: Presentan documental que rescata la fe de los soldados en Malvinas
P. Martínez Torrens con el equipo realizador del documental
Por Julieta Villar
24 de septiembre de 2O24
“Dios en las trincheras. Diario de un capellán” es el título del documental basado en el libro del P. Vicente Martínez Torrens, en el que narra su participación en la Guerra de Malvinas, donde acompañó al ejército argentino, y cuyo primer capítulo se presentará este jueves en Buenos Aires (Argentina).
Realizado por Faro Films, en asociación con Cumbre Contenidos y Grupo Himan, la presentación del primero de tres capítulos que componen la producción documental, será este jueves 26 de septiembre a las 18:30 horas (hora local) en el auditorio del Colegio San Pablo (Pacheco de Melo y Larrea), del barrio porteño de Recoleta, con entrada libre.
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Esta producción audiovisual busca rescatar el testimonio del último sacerdote que participó en la Guerra de Malvinas y que aún se encuentra en actividad.
El foco del filme es exponer la importancia de la fe y la espiritualidad de los soldados, en el marco de circunstancias tan extremas como las que presenta la guerra, y dejar un registro de ello para las próximas generaciones, a modo de archivo histórico.
Para su financiamiento se contó con donaciones y con el aporte de Grupo Himan, una empresa comprometida con la memoria de los héroes de Malvinas. Su antecedente, solventado de la misma manera, es la película “1982, la gesta”, que se estrenó en 2022 en cines y hoy se puede ver en YouTube.
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“Dios en las trincheras” consta de tres episodios de 45 minutos cada uno. El primero se estrenará en YouTube el 4 de octubre a las 20:00 (hora de Argentina), y los demás en fechas que serán anunciadas próximamente.
La dirección estuvo a cargo de Nicolás Canale; y la producción, de Matías Payer; con la producción asociada de Santiago Bär y Francisco José Vásquez.
En diálogo con ACI Prensa, Nicolás Canale consideró que en esta producción —y también en las anteriores realizadas por Faro Films— se pudo notar la presencia de la Virgen en dos advocaciones muy vinculadas a la Guerra de Malvinas: Nuestra Señora de Luján y Nuestra Señora de Fátima. “Son las dos advocaciones marianas de las que más he escuchado hablar y que más presentes estuvieron en Malvinas”, señales.
En ese sentido, mencionó algunas fechas importantes que fueron para él un signo de la presencia de la Madre: el 13 de mayo de 2022, día en que la Iglesia Católica celebra a la Virgen de Fátima, estuvo terminada la primera versión de “1982, la gesta”. Un año más tarde, también el 13 de mayo, fue presentado el libro homónimo en la Feria del Libro de Buenos Aires.
Para la realización de este documental, el equipo viajó a General Roca, en la provincia de Río Negro, donde se grabó la entrevista con el P. Martínez Torrens. Y debido a la disponibilidad de los realizadores y del sacerdote, estuvieron allí del 9 al 12 de mayo, es decir que esta producción se llevó a cabo entre el 8 de mayo, día de la Virgen de Luján, y el 13 de mayo, día de la Virgen de Fátima. “Nos dimos cuenta estando ahí —recordó el director—, lo filmamos entre las dos advocaciones”.
Por otra parte, consideró significativo que, al igual que la película anterior, el documental “Dios en las trincheras” se estrenará en YouTube en octubre, cuando en Argentina se celebra el Mes del Rosario.
Quienes deseen ver el primer capítulo del documental podrán hacerlo desde el 4 de octubre en el canal de YouTube de FaroFilms. Más información en https://farofilms.org/.
Etiquetas: noticias católicas, Iglesia Católica en Argentina, Guerra de Malvinas
Julieta Villar
Soy periodista, licenciada en comunicación por la Universidad Nacional de La Matanza en Argentina. Tengo experiencia laboral en organizaciones no gubernamentales. Desde 2O16 me dedico al periodismo católico, primero en la Agencia Informativa Católica Argentina (AICA) y, desde 2O22, como corresponsal de ACI Prensa para Argentina, Chile, Uruguay y Bolivia.
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