martes, 7 de febrero de 2023
El Diario de Marcha de Manuel Belgrano. Bs.As. a Rosario. - 07 - 02 -2023-.
Asociación Belgraniana de Morón
El O7 de febrero de 1812 (viernes): MARCHA A ROSARIO DIA XV.
"A la una y media de la mañana se tocó generala y marchamos por caminos y campos muy llanos, sin dificultad alguna y con poco trabajo que se hizo en la barranca de salida de una Cañada que han formado las aguas de lluvia, y llaman Saladillo, pasaron muy bien las carretas y hallándonos a distancia del Rosario de cerca de una legua y se formó la tropa, sacaron las banderas y con todo orden seguimos hasta este pueblo, cuyo Comandante Capitán Moreno y el Alcalde con otros vecinos salieron a recibirnos y ofrecérsenos".
"Llegados a la Plaza Mayor se formó en batalla y habiéndose depositado las banderas en la casa que me estaba preparada, marchó la tropa al Campamento que ya estaba señalado por el Capitán Alvarez en una buena situación cerca del Río y bajo unos árboles que favorecen mucho por la estación en que nos hallamos".
"El pueblo no tiene casas ni galpones para colocar la gente; se ha encontrado una a propósito para parque de las municiones que traemos y almacén de los vestuarios y además útiles del Regimiento".
"El Coronel y Oficiales de Caballería de la Patria y el Capitán de Artillería , Herrera, como igualmente el Capitán Rueda, encargado de la construcción de la Batería se me han presentado; he tenido mis conferencias con los dos últimos, para la pronta conclusión de la obra en la que me dicen se trabaja con bastante anhelo, sin embargo de la falta de gente, y lo que es peor del dinero; pienso esta tarde ir a verlo todo por mi mismo, a fin de tomar los conocimientos prácticos que se requieren”.
(Fin del "Diario de Marcha").
sábado, 4 de febrero de 2023
San Martín rumbo a la gloria. Cruce de los Andes. - 04 - 02 - 2023-.
SAN MARTÍN RUMBO A LA GLORIA.
- O4- O2 - 2O23
Envío de Esteban Dómina
El Ejército de los Andes está en la alta cordillera. José de San Martín marcha a lomo de mula, cerrando la columna principal que cruza por el camino de Los Patos, uno de los dos pasos principales de los seis previstos. Lleva en sus alforjas la última carta de Juan Martín de Pueyrredón, en la que el Director Supremo le reiteraba su confianza en el éxito de la misión, pese a los temores que entrañaba el desafío: “Es preciso que Dios sea godo para que no ayude nuestra empresa”, decía.
Además de mapas y planos pormenorizados de la travesía, el Libertador portaba las instrucciones oficiales acerca de cómo debía conducirse en Chile y, en especial, del tono y contenido de las comunicaciones a dirigir al pueblo chileno: “Se celará no se divulgue ninguna especie que indique saqueo, opresión, ni la menor idea de conquista, o que intente conservar la posesión del país auxiliado”, reiterando que la independencia y la libertad de los pueblos americanos y la gloria de las Provincias Unidas eran los móviles excluyentes de aquella expedición.
Bartolomé Mitre, en su Historia de San Martín y la emancipación americana, describe el atuendo sanmartiniano: “Iba vestido con una chaqueta guarnecida de pieles de nutria y envuelto en un capotón de campaña con vivos encarnados y botonadura dorada; botas granaderas con espuelas de bronce, su sable morisco ceñido a la cintura; cubierta la cabeza por su típico falucho bicornio, forrado en hule, que, para mayor seguridad, sujetó con un pañuelo por debajo de la barba”. Tal como se lo ve en casi todas las imágenes que reflejan el histórico momento.
Para San Martín no era una travesía placentera; tenía muchos problemas de salud: gastritis y úlceras a veces sangrantes, dificultades respiratorias que se presentaban con frecuencia y síntomas de una gota incipiente, entre otros. Sufría de insomnio, le costaba conciliar el sueño y a veces debía dormir sentado por el asma que le cerraba los bronquios. Males psicosomáticos, que recrudecían cada vez que el estrés lo agobiaba, algo que pasaba a menudo, y que en las inclementes alturas parecían ensañarse aún más.
Para aliviar los agudos dolores gastrointestinales, siempre tenía a mano una poción a base de láudano para beber un trago y poder seguir. Como el láudano es un derivado del opio, este hábito, conocido por sus enemigos, solía ser difundido maliciosamente para desacreditarlo. El doctor Diego Paroissien, médico del ejército, además de otros menesteres. vigilaba con ojo atento la salud del Libertador.
Estaba próximo a cumplir 39 años y hacía casi treinta que llevaba vida de cuartel, sin más descanso en todo ese tiempo que los escasos meses que mediaron entre la baja en España y su arribo a Buenos Aires en 1812. Cuando sus ocupaciones se lo permitían, solía hacer un alto y tomar baños termales para morigerar el dolor de articulaciones. Además de ser un hombre reconcentrado y excesivamente meticuloso, que no dejaba nada librado al azar ni solía exponer sus sentimientos o efusiones en público, no se cuidaba lo suficiente; fumaba y su dieta —abundante carne y guisos picantes— resultaba contraindicada para su gastritis. Pese a todo, dejaría de lado esos padecimientos y no descansaría para llamarse a reposo hasta que la independencia americana y el sueño de la Patria Grande fueran una realidad palpable.
En Mendoza habían quedado Remedios, su joven esposa, y Mercedes Tomasa, la hija de ambos que acababa de cumplir cinco meses. Su mente está dividida entre esos afectos íntimos, siempre presentes, y las vicisitudes de la guerra endemoniada cuya suerte muy pronto se jugaría al todo o nada apenas pisaran tierra chilena. La moneda estaba en el aire. Gloria o muerte: bien sabía que no había término medio para la empresa en que se hallaba empeñado.
En todo eso cavilaba mientras la mula, cautelosa, hollaba los senderos cordilleranos bordeando abismos insondables como la suerte que lo esperaba del otro lado. En la cuesta de Valle Hermoso se desató una tempestad de granizo que obligó a detener la marcha. Cuando amainó el temporal, según cuenta Bartolomé Mitre: “Apeóse de su mula, se recostó en el suelo y se durmió con una piedra por cabecera. Al tiempo de continuar la marcha, pidió a su asistente los chifles guarnecidos de plata en que llevaba su provisión de agua y de aguardiente de Mendoza; invitó al coronel Hilarión de la Quintana —a quien había nombrado su primer ayudante de campo—, y reconfortado por aquel corto sueño después de tantas noches de vigilia, encendió un cigarrillo de papel y mandó que las charangas de los batallones tocasen el himno nacional argentino, cuyos ecos debían resonar bien pronto por todos los ámbitos de la América del Sud”.
En lo alto, un cóndor con sus alas desplegadas sobrevuela la escena. Sencillamente sublime…
miércoles, 25 de enero de 2023
Bialet Massé, informe sobre los trabajadores en Argentina. - 25 - 01- 2023.-
Revisionismo Historico Argentino
25- O1 2O23.
·
Bialet Massé y el informe olvidado.
Inmigrante fue un médico catalán (además fue abogado, ingeniero agrónomo y empresario).
En 1904, el catalán Juan Bialet Massé realizó su Informe sobre el Estado de las Clases Obreras en el Interior de la República. El trabajo requirió un extenso viaje a la profundidad social de cada rincón del país. Sus casi 1.500 páginas se conformaron en una de las bases de nuestro derecho laboral, pero el valor y la vigencia de sus conclusiones sirven -aún hoy- como una poderosa señal de alerta.
TEXTOS. DANIEL CICHERO.
Juan Bialet Massé fue el autor de la primera radiografía sobre la situación social argentina, en 1904.
El reporte fue terminado hace algo más de un siglo, pero más allá de los círculos de especialistas nunca tuvo demasiada difusión. En 1904, Juan Bialet Massé, un polifacético médico catalán (además fue abogado, ingeniero agrónomo y empresario) recibió el encargo de realizar un estudio sobre el estado de los trabajadores y la producción en la Argentina. La idea de realizar un Informe sobre el Estado de las Clases Obreras se gestó en la misma entraña del segundo gobierno roquista, a través del entonces ministro del Interior, Joaquín V. González.
¿Llama la atención la repentina preocupación social de la Generación del ‘80? No del todo. El descubrimiento del conflicto social, las reivindicaciones obreras y el proceso de incorporación del aporte inmigrante ya eran temas centrales en ese momento. Seguramente por eso, los grupos dirigentes dieron lugar a la idea de construir una nueva percepción sobre los trabajadores y las condiciones del trabajo en todo el país. De alguna forma, se trataba de reunir información para intentar comprender los alcances del desafío al modelo de país imperante.
Los objetivos quedaron explícitos en el propio informe: Conocer las condiciones en que se verifica el trabajo en el interior de la República; los resultados prácticos y experimentales de las diversas jornadas adoptadas, así como los higiénicos, morales y económicos de ellos y el descanso dominical en los ramos de la industria; la importancia y forma de las retribuciones y salarios y sus relaciones con la alimentación y alojamiento.
Bialet Massé dirigió su mirada hacia las bases mismas de la expansión economía argentina, tan florecida entonces de embarques de granos como de miseria. Y al cabo, logró una verdadera radiografía social del país.
Escudriñando al país ignorado
“Bialet, para confeccionar su informe, recorre la campaña argentina. En todas sus direcciones. Lo hace en trenes de carga, en sulky, a pie, a caballo, en barco. Visita talleres, recorre estancias y penetra en tolderías indias. Inspecciona obrajes. Baja a galerías y socavones mineros. En su largo peregrinaje por mundos apartados, completa su recorrido sin tregua. Como un cirujano en la búsqueda de una solución, presenta las llagas del problema en toda su desnudez”, señala Raúl Altamira Gigena, profesor de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la Universidad de Córdoba.
Se trata de unas 1.500 páginas organizadas en tres volúmenes. En los dos primeros, examina la situación del trabajador en las diversas provincias y territorios nacionales. Los títulos de cada capítulo indican especificidad: “El obrero criollo”; “El trabajador indígena”; “La inmigración extranjera”; “El trabajo agrícola”; “Los cereales (Los potenciales de la agricultura argentina)”; “El Azúcar (su explotación en las provincias de Tucumán, Salta y Jujuy)”, “La Rioja (minería)”; “Córdoba (El riego, la fuerza hidroeléctrica, la cantera)”; “Entre Ríos (La colonización)”. El tomo II incluyó los informes referidos a la provincia de Santa Fe. Y el tercer volumen amplió los dos primeros, a pedido del propio Joaquín V. González. Allí se concentraron estadísticas, estudios comparativos, exámenes de suelo, climas, producciones y las características de cada población.
El Informe Bialet Massé describe y anuncia el mundo urbano que estallaría en la Semana Trágica y la vida semifeudal de los obrajes rurales, que adelantaba la huelga de peones de Santa Cruz, en los años ‘20 y que concluiría con cientos de trabajadores fusilados. Pero para entonces, la investigación ya estaba “bien cajoneada”. Es que el Informe de Bialet Massé es un trabajo de brutal honestidad intelectual. A punto tal, que sus conclusiones pusieron en tela de juicio a quienes ordenaron hacerlo, a la clase dirigente argentina y en definitiva- al sentido mismo de sus políticas.
“No se ocultan las llagas ocultándolas o velándolas a la vista del cirujano por un pudor malentendido: es preciso, por el contrario, presentarlas en toda su desnudez, en su verdad, manifestando sus antecedentes con toda sinceridad, para aplicarles el remedio más conveniente”, sostenía Bialet en 1904. Quizás por esto mismo, su destino obligado fue el olvido.
Algo nuevo llamado “derecho del trabajo”
Bialet Massé era médico y en su estudio remarcó las consecuencias de la fatiga en el organismo, al mismo tiempo que el movimiento obrero daba su pelea por el acortamiento de la jornada laboral. En materia de trabajo de menores, Bialet se volvió decididamente contra el Código Civil para preconizar la incapacidad legal de los menores para obligarse ampliamente -como era costumbre- en materia de trabajo. En igual sentido, se expidió por una reglamentación del peso en las bolsas en los movimientos de estiba, por considerarla como una actividad nociva y peligrosa. Pero también sentó su criterio respecto de una modalidad de vivienda obrera muy habitual por entonces en las grandes ciudades: el conventillo. “Se trata de una ratonera que se arma contra el pudor y la virtud del pueblo, un dogal a su progreso y redención”.
Bialet Massé llegó incluso a apelar para que las viviendas sean la principal obra pública de gobiernos progresistas, incluso “con el arma de la expropiación y el lote”, se animó a proponer. Decididamente, el suyo no era el discurso políticamente correcto para su época.
Sin embargo, el informe no es sólo un descriptivo de las condiciones sociales, de desempeño laboral, de la agremiación obrera o de la situación de los indígenas. Además, se dedica a estudiar a cada uno de los sectores industriales y sus posibilidades de desarrollo. Observa y prescribe puntualmente la realización de obras públicas y, en cada caso, concluye proponiendo hasta el articulado de la ley pertinente. “Es un diagnóstico con críticas, pero también con propuestas de soluciones”, sostiene Altamira Gigena en su trabajo dedicado a Bialet por su condición de precursor del Derecho del Trabajo en nuestro país.
Es que -precisamente- ese viaje a las profundidades de la vida cotidiana nacional, se convirtió en uno de los cimientos doctrinarios de nuestro derecho laboral. Allí quedaron plasmadas ideas para reglamentar el contrato de servicio, el descanso semanal, los accidentes de trabajo y el rol de la mujer en el campo laboral.
En el mundo de la zafra
Un párrafo referido a la realidad tucumana, pinta como pocos la necesidad de una legislación del trabajo para regular las prácticas laborales del obraje zafrero. “Mucho temo que pasada la cosecha, que ofrece tan pingües utilidades, pase también el deseo de remediar, o mejor, el convencimiento de la necesidad de hacerlo; pero en el pecado irá la penitencia. Junto al cereal está el obraje, y la huelga que amenaza a Tucumán no hay poder público que pueda evitarla. O viene la ley reglamentando la jornada, los descansos y estableciendo el arbitraje, o los patrones organizan el trabajo racionalmente y hacen conocer por todos los medios de publicidad esa organización y las garantías que ofrecen, o los obreros no irán. Y entonces aprenderán por los registros de caja”.
Bialet Massé fue un hombre especial. ¿O acaso fueron varios reunidos bajo un mismo nombre y apellido? Fue primero médico, educador y escritor, luego abogado, también fue el empresario impulsor del uso de las cales nacionales en los proyectos hidráulicos de Córdoba. Más tarde fue ingeniero agrónomo. Y también el fundador del derecho laboral argentino. Pero por sobre todos “ellos”, sobrevoló siempre un hombre sensible que supo ver el entramado íntimo de una Argentina “exitosa” fundada sobre la miseria del conjunto.
¿Qué informaría Bialet hoy si recorriera otra vez aquellos mismos caminos? ¿Qué nueva rebeldía jurídica propondría? Más aún, ¿qué haríamos hoy si un Bialet imaginario radiografiara por segunda vez a la Argentina del siglo XXI?
¿Remitiríamos otra vez al olvido sus conclusiones durante los próximos cien años?
Bialet Massé dirigió su mirada hacia las bases mismas de la expansión economía argentina, tan florecida entonces de embarques de granos como de miseria. Y al cabo, logró una verdadera radiografía social del país.
El grave clima social de la primera década del siglo XX fue el caldo de cultivo en el que se elaboró la obra de Bialet Massé.
👉El extraño camino de un hombre singular
- 1846, nace en Mataró (España) y en 1873 llega a la Argentina, graduado de médico. Es nombrado vicerrector y profesor de Anatomía en el Colegio Nacional de Mendoza.
- 1874, se casa y es nombrado rector del Colegio Nacional de San Juan. Publica “Lecciones de Anatomía, Fisiología e Higiene Humana”, un texto para colegios secundarios.
- 1877, se inscribe como estudiante de Leyes en la Universidad Nacional de Córdoba.
- 1879, se recibe de abogado y es designado profesor de Medicina Legal.
- 1884, se inicia como empresario. Funda la fábrica de cales y cementos “La Primera Argentina”.
- 1885, gana el 1º Premio de la Academia Nacional de Medicina por su libro “Lecciones de medicina legal aplicada a la legislación de la República Argentina”. Obtiene el grado de Dr. Honoris Causa por la Universidad Nacional de Córdoba.
- 1886, asociado con Félix Funes, contrata la construcción del Dique San Roque (Córdoba), el cual finaliza en 1889.
- 1890 Las Cales de “La Primera Argentina” son aprobadas oficialmente para ser usadas en obras públicas de todo el país, pero el reglamento de uso recién es aprobado en 1892. Esto, sumado a las deudas adquiridas en la obra del dique, implicó su quiebra.
- 1892, se rompe el dique San Roque por falta de mantenimiento. Es encarcelado.
- 1893, luego de 13 meses de prisión es declarado inocente.
- 1900, publica “”Cuatro verdades sobre enseñanza secundaria”.
- 1903, publica “Ordenanza Reglamentaria del Servicio Obrero y Domestico”. Representa a los estibadores de Rosario en el Congreso de la Unión Obrera Argentina y publica “Deberes y Derechos de los Trabajadores”.
- 1904, es comisionado para relevar la condición Laboral y Población Obrera en Argentina. Eleva el informe “El estado de las clases obreras argentinas”. Publica “Descanso semanal” y “Responsabilidad Civil en el Derecho Civil Argentino”. A partir de entonces, es considerado como el precursor del Derecho Laboral argentino.
- 1905, rechaza el rectorado de la Universidad Nacional de La Plata por no renunciar a su ciudadanía española.
- 1906, se recibe de agrónomo a los 60 años. Es nombrado profesor de Legislación Industrial y Agrícola, en la Universidad Nacional de Córdoba.
- Fallece olvidado en 1907.
Mujeres argentinas del ‘900
“No eran pocas las mujeres que cargaban con el sostén de la familia, con la rudeza de la vida; de aquí que acepten resignadas que se pague su trabajo de manera que sobrepasa la explotación, y con tal de satisfacer las necesidades de los que ama, prescinde de las suyas hasta la desnudez y el hambre (...). La clase más numerosa la constituyen las costureras. Trabajando fuerte, ganan de 80 centavos a un peso por día; las de trabajo superior, de $1,20 hasta un $ 1,40 excepcionalmente. Pero en algunas casas trabajan varias, ayudándose unas a otras, y no puede saberse bien lo que ganan. (...) El ramo de las planchadoras en Tucumán está tan malo como en las otras ciudades del país. Trabajan de 6 de la mañana a 6 de la tarde, teniendo un descanso de media hora para el mate, mañana y tarde, y hora y media al mediodía (...). Otro oficio es el de las lavanderas. Estas son unas desgraciadas: flacas, enjutas, pobres hasta la miseria. Visité algunas lavanderas y planchadoras, y me enteré cómo efectúan estos trabajos de modo primitivo. En una batea, debajo de un árbol o de unas ramas, unos tarros vacíos de petróleo, en los que hacen hervir la ropa, puestos en un fogón, que son tres o cuatro piedras en el suelo.
La mujer del artesano tucumano es la bestia de carga sobre la que pesa toda la familia; ella es la que revendiendo frutas, o amasando, o lavando, o recibiendo pensionistas para darles de comer, consigue economizar unos centavos para vestir a sus hijos y no pocas veces para alimentarlos”.
Fuente: Fragmento del informe de Juan Bialet Massé
domingo, 8 de enero de 2023
S.D.B. PROMNOVER A LOS INMIGRANTES ITALIANOS. -08 - 01-2023.
HISTORIA SALESIANA.-BOLETIN SALESIANO.
Promover la cultura, promover a los inmigrantes
Compartir:O6/12/2O22
Reunir y asistir a los inmigrantes, promover la enseñanza del italiano, educar para la nueva patria. Acciones concretas de la obra salesiana hacia los inmigrantes italianos de principios del siglo XX.
Colegio Pío X, de la ciudad de Córdoba, alrededor de 1920. Probable reunión de la Sociedad Católica Popular Italiana.
Por Ariel Fresia, sdb y Nicolás D. Moretti *
afresia@donbosco.org.ar / morettinicolasd@gmail.com
Durante este año fuimos conociendo la acción misionera salesiana en favor de los inmigrantes, comenzando por la asistencia religiosa, en especial, hacia la comunidad italiana. Desde el inicio, la Obra de Don Bosco priorizó la difusión de la identidad católica y la enseñanza escolar para concretar su misión pastoral.
En los años que marcan el tránsito del siglo XIX al XX, los salesianos entendieron la importancia de trascender los elementos formales de la enseñanza escolar para la concreción de su misión pastoral, incorporando un conjunto amplio de iniciativas culturales y asociativas que pretendían forjar una identidad católica y salesiana, tanto en alumnos y exalumnos como en los miembros de la colectividad italiana local.
En este sentido, con la creación del “Segretariato” y sus diferentes instancias mutuales y asociativas replicadas en ciudades como Buenos Aires, Córdoba, Rosario y Mendoza, sólo por nombrar algunas, la Congregación realizó un aporte significativo en la batalla librada en el campo cultural en una sociedad que concebían atravesada por una modernidad laica y anticlerical.
La asistencia salesiana
A la par de los colegios que atendían a la infancia y juventud marginal, los salesianos fueron desplegando una red de sociedades de socorros mutuos y de protección social que reunían a la población italiana en torno a actividades asociativas y evangelizadoras. La creación de estas entidades concordaba con las responsabilidades asumidas por los salesianos desde la creación del Segretariato del Popolo per gli Immigranti.
Entre las finalidades del Segretariato figuraban la tutela y asistencia legal de los inmigrantes sin distinción de nacionalidad, manteniéndose en contacto con embajadas, consulados, patronatos y bancos, más el funcionamiento de una agencia de trabajo. Además brindaba información práctica a los inmigrantes italianos sobre documentación y legalización de certificados, tarifas aduaneras, pasajes, alojamientos, acceso al crédito y la obtención de empleos; asimismo, la escritura de cartas a familiares, el servicio de traducción y todo lo necesario para el inmigrante.1
A la par de los colegios que atendían a la infancia y juventud marginal, los salesianos fueron desplegando una red de sociedades de socorros mutuos y de protección social que reunían a la población italiana en torno a actividades asociativas y evangelizadoras
Estas asociaciones se conformaron también como un elemento de avanzada para disputarle la hegemonía dentro de la comunidad italiana local a los grupos que adherían al nacionalismo anticlerical. En este sentido, se favorecieron la realización de diversas actividades que difundían una identidad católica y salesiana entre los italianos. Esta intención evangelizadora se expresaba en la participación de estas asociaciones mutuales en procesiones, en la organización de conferencias dictadas por reconocidos oradores o en la distribución de los sacramentos en preparación de diversas festividades del calendario católico, donde sobresalían las comuniones de carácter masivo. En ocasiones, las reuniones solían culminar con un desayuno, almuerzo o brindis, creando un espacio de sociabilización que buscaba fomentar la unión y el espíritu de familia entre los miembros de la comunidad emigrada.2
Las diversas asociaciones constituyeron una instancia articuladora de diferentes grupos de inmigrantes definidos por su común procedencia, lugar de residencia y actividad económica. Su participación significaba romper con el aislamiento y una promoción de intercambios que ampliaba el espectro social y cultural de cada grupo.
Los salesianos hacen escuela
A diferencia de las escuelas de otras colectividades de inmigrantes los salesianos desde el comienzo compatibilizaron sus programas de estudios con los programas oficiales del país.3 Por un lado, en 1900 las escuelas salesianas incorporaron su enseñanza a los colegios nacionales y a las escuelas normales de la Capital Federal mediante un decreto de Osvaldo Magnasco, Ministro de Educación de Roca. Por otra parte, en 1906 las escuelas salesianas fueron incluidas en las publicaciones oficiales del gobierno italiano y recibían una contribución “por el importante rol que desempeñaban en el campo de la educación de los inmigrantes o por la contribución a la difusión de la cultura italiana, con la enseñanza de la lengua italiana”.4
A diferencia de las escuelas de otras colectividades de inmigrantes los salesianos desde el comienzo compatibilizaron sus programas de estudios con los programas oficiales del país.
La difusión de la cultura y del idioma italiano en las escuelas salesianas ejercía influencia sobre esta comunidad de inmigrantes evitando que sus hijos asistieran a las escuelas de la colectividad donde la enseñanza era laica, porque habían asimilado sus programas a los de las escuelas públicas italianas. Obviamente, las escuelas adaptaron sus planes de estudios a los planes oficiales de las provincias y los territorios nacionales siguiendo lo dispuesto por la Congregación. Estos postulados se reflejaron en los programas de estudios, en los horarios y en la enseñanza del maestro, como así también en los usos didácticos del idioma en actos y otras celebraciones, fiestas patrias, ceremonias litúrgicas y actos culturales. Por ejemplo, el idioma italiano era utilizado como medio de expresión con materias complementarias como historia, geografía y ciencias naturales, etc.5
La cultura italiana fue una preocupación permanente para los salesianos en Argentina durante un largo período. La enseñanza de la lengua italiana formaba parte de una “política cultural”.6 Lo demuestran las circulares del Inspector de la Congregación en Argentina, el padre José Vespignani, quien insistía en la enseñanza del italiano. Así mismo solicitaba permanentes pedidos de informes a las distintas escuelas salesianas sobre los hijos de italianos que recibían las clases en los colegios de la Congregación, porque además, recibían aportes del Estado italiano: “El Rmo Sr. Don Cerruti, con una carta interesantísima, pide se envíen los datos exactos de las clases de italiano, número de alumnos que lo estudian en cada colegio. (…) También nos avisa que irá un encargado del gobierno italiano para constatar esos mismos datos y determinar una subvención para el instituto.” 7
La italianidad se complementaba así con un impulso tendiente a la asimilación de los italianos a la Argentina, puesto de manifiesto en el gran interés por la enseñanza del idioma, la historia nacional y la formación del sentimiento patriótico a través de los actos y celebraciones de las fiestas patrias. Estas iniciativas fueron la cristalización de la inculcación del amor a la patria y el cultivo de las virtudes cívicas.
Parafraseando a Fernando Devoto, podemos decir que “la común nostalgia hacia las dos patrias” 8 inspiró la política de la Congregación Salesiana de asistencia y protección de los migrantes a través del Secretariado del Pueblo, la participación relevante en Italica Gens, la creación de escuelas de idioma y cultura italiana; y a su vez, la participación en festividades patrias y fomento de la nacionalidad argentina, la enseñanza del idioma y de la cultura nacional, etcétera. Todas acciones que contribuyeron a la integración de los inmigrantes en la patria que los recibía.
Este artículo forma parte de un recorrido más amplio, camino a los 150° de la llegada de los primeros misioneros salesianos a la Argentina, que celebraremos en 2025.
Encontrá cada mes una nueva entrega en el sitio web y redes sociales del Boletín.www.boletinsalesiano.com.ar/salesianos2025
1 AHS ARS/BA, Folleto informativo, «Itálica Gens. Federazione per l´assistenza degli emigranti transoceanici» Folleto informativo del 25 de ottobre 1913: “Il patriottico e filantrópico intendimento di assistere i lavoratori italiani che abbandonano la madre patria per cercare miglior fortuna in lontane terre, fu uno dei principali motivo che portarono alla fondazione nel 1908 de la Federazione «Italica Gens»” [La intención patriótica y filantrópica para asistir a los trabajadores italianos que abandonan la madre patria para buscar mejor fortuna en tierras lejanas, era una de las principales razones que llevaron a la fundación en 1908 de la Federación «Itálica Gens»]
2 N.D. MORETTI, Buenos cristianos y honrados ciudadanos. La obra salesiana y la cuestión social. Córdoba, 1905 – 1930, Córdoba, CEH, 1914.
3 Sobre la enseñanza del italiano en las escuelas privadas y la controversia con Sarmiento luego del Congreso Pedagógico de la colectividad, véase J.C TEDESCO, Educación y sociedad en la Argentina (1880-1945) Buenos Aires, 1986, p. 107-109.
4 L. FAVERO, “Las escuelas de las sociedades italianas en la Argentina (1866-1914)”, en: F. DEVOTO y G. ROSOLI (edd) La inmigración italiana en la Argentina, Buenos Aires, 2000, p. 194.
5 Sobre la enseñanza del italiano en las escuelas salesianas y la influencia de éstas en la cultura en general, véase G. ROSOLI, “Impegno missionario e assistenza religiosa agli emigranti nella visione e nell’opera di don Bosco e dei Salesiani”, en: F. TRIANELLO (comp.), Don Bosco nella storia della cultura popolare, Torino, 1987, p. 310-313. También I.A. FRESIA, Urbanizar la campaña, modernizar las costumbres. Rodeo del Medio, una villa mendocina (1900-1915), Rosario: Prohistoria, 2012
6 G. ROSOLI, “Las organizaciones católicas y la inmigración italiana en la argentina”, en: F. DEVOTO y G. ROSOLI (edd.) La inmigración italiana en la Argentina, op.cit., p. 210.
7 J. VESPIGNANI, Circulares, Cartas, Avisos, op.cit., p. 240.
8 F. DEVOTO, “¿Inventando a los italianos? Imágenes de los primeros inmigrantes en Buenos Aires (1810-1880)”, en: Anuario IEHS, n° 7 (1992) p. 130.
BOLETÍN SALESIANO DE ARGENTINA
martes, 22 de noviembre de 2022
La Batalla de la Vuelta de Obligado. - 22- 11- 2022.-
BATALLA DE LA VUELTA DE OBLIGADO.
Estimados. Hoy 20 de Noviembre, conmemoramos el día De la Soberanía Nacional.
El año 1845, en esta fecha por decisión del Gobierno de Don Juan Manuel de Rosas, la Marina y el Ejército Argentino enfrentó a la Escuadra Anglo Francesa en la Vuelta de Obligado, sobre el Río Paraná, (hoy localidad de San Pedro), para detener el avance de los intereses extranjeros. Numerosos soldados y civiles que lucharon, perecieron allí, para salvar la integridad territorial, sin pedir nada a cambio. No olvidemos a las viudas y a los huérfanos.
Gloria y honor a ellos que lucharon, pensando también en nosotros.
Consecuencias de la Batalla de Obligado.- 22 - 11 - 2022.-
Luis Angel Maggi
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Compartido con: Tus amigos
CONSECUENCIAS DE LA BATALLA DE OBLIGADO.
(Revisionismo Histórico).
En noviembre de 1845 Mitre se paseaba con uniforme de cipayo por Montevideo a la espera de la victoria anglofrancesa. El imperialismo forzó el paso en La Vuelta de Obligado obteniendo una victoria pírrica, el 20 de Noviembre de 1845.
Lo que vino después fue omitido por la versión mitrista de la historia.
Los invasores imperialistas volvían desde el norte navegando hacia el Río de la Plata después de haber sido su campaña un fracaso absoluto desde el punto de vista económico y militar. Habían pasado 8 meses de la Vuelta de Obligado y no se imaginaron el infierno que les esperaba.
El 4/6/1846 el General Lucio Norberto Mancilla, "el resucitado de la Vuelta de Obligado" (un cañonazo impactó cerca de su posición, se lo dió por muerto y despertó a las horas en su tienda de campaña) los estaba esperando en las costas del Paraná santafecino.
La batalla comenzó y fue un verdadero infierno de 3 horas para los invasores que perdieron 6 mercantes y dos de sus vapores de guerra fueron seriamente dañados. Solo atinaron a huir como ratas de un incendio.
Mancilla y el Coronel Martín de Santa Coloma se convirtieron en héroes
Rosas se los concedió a cambio de la finalización del bloqueo naval a los puertos argentinos, la devolución de la flota capturada además de la Isla Martín García y el reconocimiento de la soberanía argentina y sus derechos exclusivos sobre la navegación de los ríos interiores.
Pero faltaba la frutilla del postre. Rosas también les pidió que al retirarse hicieran sonar 21 cañonazos como forma de desagravio a nuestra bandera. Se tuvieron que meter la soberbia imperialista entre las nalgas e hicieron tronar sus cañones a la hora de la partida.
La mentirosa pluma del cobarde cipayo llamado Bartolomé Mitre nos robó una de las victorias más gloriosas de nuestra historia para ocultar que él fue uno de los derrotados de aquel día.
Solo les quiero agregar un dato que no es menor para finalizar.
El Coronel Martín de Santa Coloma, uno de los héroes de aquella gloriosa jornada, fue tomado prisionero y degollado luego de la Batalla de Caseros.
Los cobardes cipayos unitarios no le perdonaron al coronel la humillación que sufrieron en Punta Quebracho.
¡Viva la Patria!
jueves, 17 de noviembre de 2022
La Historia de la Casa de la familia Belgrano, en Bs. As. -14 - 11- 2022.
CRÓNICA DE LA PRESENTACIÓN EN ROSARIO del Libro LA CASA DE BELGRANO.
por Federico Dunger.
El pasado Lunes 14 de noviembre, se realizó en el auditorio del Colegio de Abogados, la presentación del libro “Manuel Belgrano. La verdadera historia de su casa familiar en Buenos Aires” del historiador y miembro del Instituto Nacional Belgraniano Roberto Colimodio y del arquitecto Alejandro Maddonni.
El libro aborda la temática de las idas y vueltas que se generó durante décadas de como era la casa donde nació y vivió Manuel Belgrano junto a sus padres y hermanos en la actual Av. Belgrano entre las calles Defensa y Bolivar de la ciudad de Buenos Aires. A través de documentos y escrituras de venta, pudieron reconstruir digitalmente la casa que fue demolida en la década de 1870 resolviendo las dudas y corrigiendo errores que se generaron en estos siglos.
El libro incluye historias de los integrantes de la casa y sus allegados de las cuales hay un par de momentos indirectamente relacionados con el futuro no solo de esta ciudad sino del país.
Una de ellas es de la madre de Belgrano, María Josefa Gonzáles Casero. En los últimos años del s.XVIII su esposo y padre de Manuel, Domingo Belgrano, tuvo que cumplir una condena de prisión domiciliaria y María Josefa buscó por cielo, mar y tierra ser escuchada de la injusticia que sufría su marido llegando hasta los sordos oídos del virrey. Al no tener respuestas, envió misivas hasta al mismo rey en España por intermedio de su hijo, Manuel que se encontraba estudiando en este país europeo. Más allá de la resolución, lo que nos compete es el carácter de esta mujer que sin duda influyó en el futuro general y todo lo que ya conocemos hizo por la patria al no darse por vencido en ninguna de sus batallas, tanto contra enemigos externos como los internos.
La otra es respecto a su padre. El 31 de enero de 1753, el buque que lo traía joven desde España, naufraga en las costas uruguayas en Cabo Polonio, nombre que quedó plasmado por el capitán de este navío, José Polloni. Domingo arriba a Buenos Aires sin problemas junto a los demás pasajeros en que se encontraba un hombre llamado Ángelo Castelli. El destino uniría a estos dos jóvenes porque se casan con mujeres primas entre ellas y son los padres de Manuel Belgrano y Juan José Castelli, nombres más que influyentes en la historia argentina. De aquí el milagro del naufragio donde Domingo pudo salvarse que, de no ser así, el creador de nuestra enseña patria no hubiera nacido.
Son dos historias indirectamente relacionadas con el pasado rosarino pero no solo eso. Con respecto a esta última del naufragio hay un par de cosas que llaman la atención. El buque fue conocido como Polloni por su capitán pero el nombre real era “Nuestra Señora del Rosario” y había partido de Cáliz, puerto desde donde partió veinte años después de este accidente, la estatuilla de la Virgen del Rosario que hoy se encuentra en la cripta de nuestra catedral. La historia gira y vuelve a encontrarse de forma muy extraña.
Debo agradecer a Roberto por la conferencia donde expuso en forma muy didáctica estas historias y sus conclusiones. Quienes quieran conocer más detalles y muchas historias más además de conocer la historia de la casa, no duden en contactarse con el autor del libro que se estaba agotando.
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