sábado, 20 de diciembre de 2025
Bialet Massé, médico, abogado, ingeniero. -20 -12- 2025 -
UN DÍA COMO HOY PERO DE 1846 NACÍA JUAN BIALET MASSÉ, MÉDICO, ABOGADO E INGENIERO, AUTOR DEL HISTÓRICO INFORME DE 19O4 SOBRE LAS CONDICIONES LABORALES EN ARGENTINA, DONDE DENUNCIÓ LA EXPLOTACIÓN Y LAS PENOSAS CONDICIONES DE LOS TRABAJADORES
BIALET MASSÉ Y LA RADIOGRAFÍA QUE NADIE QUISO LEER , EL INFORME QUE MOSTRÓ LA MISERIA OCULTA DE LA ARGENTINA (corregido)
Por Revisionismo Historico Argentino
CUANDO EL “PROGRESO” ERA UN DECORADO
En 19O4, cuando la Argentina se presentaba ante el mundo como el “granero del planeta”, hubo un hombre que decidió mirar detrás del escenario. Mientras los discursos oficiales celebraban exportaciones récord y crecimiento económico, Juan Bialet Massé se internó en el país real, el que no aparecía en los balances ni en las postales del progreso.
Bialet Massé no era un improvisado. Médico, abogado, agrónomo y docente, reunía una formación poco común. Pero, sobre todo, tenía algo que escaseaba en la dirigencia de su tiempo: la voluntad de decir la verdad, aun cuando esa verdad resultara incómoda.
EL ENCARGO DEL GOBIERNO Y EL RESULTADO INESPERADO
El gobierno de Julio A. Roca, inquieto por el crecimiento del conflicto social y las luchas obreras, le encomendó un Informe sobre el estado de las clases obreras en el interior de la República. La intención era conocer cómo vivían y trabajaban los asalariados. Difícilmente imaginaron que el informe terminaría revelando una radiografía social devastadora.
El trabajo final superó las mil cuatrocientas páginas. Allí apareció el país oculto: miseria estructural, explotación laboral, conventillos insalubres, obrajes con rasgos semifeudales, trabajo infantil, mujeres sometidas a jornadas extenuantes, pueblos indígenas explotados y peones atrapados en sistemas de endeudamiento perpetuo.
Decir todo eso tuvo consecuencias. El informe fue archivado y olvidado. Recién décadas más tarde se lo reconocería como uno de los pilares del derecho laboral argentino.
UN VIAJE AL PAÍS PROFUNDO, SIN MAQUILLAJE
Bialet no escribió desde un escritorio en Buenos Aires. Recorrió el país como pocos funcionarios se animaban a hacerlo. Viajó en trenes de carga, a caballo, en sulky, en barco y muchas veces a pie. Visitó estancias, obrajes, minas, ingenios azucareros, pueblos sin agua ni electricidad, tolderías indígenas y conventillos urbanos.
Un jurista cordobés lo definió con una imagen precisa:
> “Bialet recorrió la campaña argentina como un cirujano en busca de la enfermedad, mostrando las llagas sin anestesia.”
LA ARGENTINA QUE EXPORTABA RIQUEZA Y PRODUCÍA POBREZA
El contraste que encontró fue brutal. Mientras el país se enriquecía exportando granos y carne, millones de trabajadores vivían en condiciones indignas. Las jornadas eran interminables, los salarios apenas alcanzaban para subsistir y las viviendas eran ranchos o piezas húmedas sin ventilación.
Los niños trabajaban como adultos. Muchos obreros cobraban con vales que solo podían usar en los almacenes del patrón. Los indígenas eran tratados como fuerza de trabajo descartable. Las mujeres sostenían familias enteras a costa de su salud.
LOS CONVENTILLOS: LA VERGÜENZA DE LAS CIUDADES
En las grandes ciudades, Bialet describió los conventillos como verdaderas trampas contra la dignidad humana. Habitaciones mínimas, hacinamiento extremo, humedad, enfermedades y un solo baño para decenas de personas formaban parte de la vida cotidiana.
Para él, esos espacios eran:
> “RATONERAS armadas contra el pudor y la virtud del pueblo.”
OBRAJES Y ZAFRAS: LA SEMIESCLAVITUD LEGAL
En provincias como Tucumán, Salta y Jujuy, el panorama no era mejor. En los obrajes y en la zafra azucarera se trabajaba entre catorce y dieciséis horas diarias. Los salarios eran bajos, los pagos se retrasaban y el endeudamiento forzaba a los obreros a no poder abandonar su trabajo.
Bialet advirtió con lucidez:
> “O hay ley que regule la jornada y el descanso, o habrá huelgas que ningún poder podrá evitar.”
LAS MUJERES: LAS MÁS EXPLOTADAS
El informe dedica páginas especialmente duras a la situación de las mujeres trabajadoras. Bialet escribió sin eufemismos:
> “La mujer trabajadora es la bestia de carga de la familia.”
Describe planchadoras y lavanderas que trabajaban de sol a sol por un salario miserable, utilizando herramientas improvisadas, muchas veces sin comer lo suficiente para sostener a sus hijos.
UN INFORME INCÓMODO PARA EL PODER
Bialet Massé fue consciente de que su trabajo incomodaba. Lo escribió con claridad:
> “No se curan llagas ocultándolas.
Hay que mostrarlas en toda su desnudez.”
Eso lo enfrentó a la oligarquía terrateniente, a industriales, a políticos del régimen conservador y al propio Estado. El resultado fue previsible: silencio y olvido.
EL LEGADO QUE LLEGÓ DESPUÉS
El informe fue archivado, los ejemplares impresos se cubrieron de polvo en los sótanos de los ministerios y Bialet Massé murió en 1907 pobre y prácticamente olvidado, solo y empobrecido. Sin embargo, su trabajo fue la semilla de casi toda la legislación laboral del siglo XX. La regulación del trabajo infantil, la protección de la maternidad, el descanso dominical y las normas de higiene y seguridad industrial encuentran su primer argumento sólido en las páginas de 1904.
UN PUEBLO FRACTURADO
La Argentina de comienzos del siglo XX fue, sin dudas, una economía fuerte en lo agro exportación en el plano internacional. Creció, exportó y atrajo millones de inmigrantes. Pero esa riqueza estuvo mal distribuida. La concentración de la tierra y del capital, sumada a la ausencia de derechos laborales, produjo una sociedad profundamente desigual.
El informe de Bialet Massé mostró que se podía crecer hacia afuera mientras se empobrecía hacia adentro.
LA LECCIÓN QUE SIGUE VIGENTE
El informe de 1904 no solo describió cómo vivían los trabajadores argentinos. Mostró una verdad incómoda: una Nación puede producir riqueza sin producir justicia.
Por eso sigue siendo un texto molesto.
Y por eso sigue siendo un texto imprescindible.
.Zanni Damián.
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