viernes, 19 de diciembre de 2025

La educación en la América Española. Sentido histórico.- 19 - 12 -2025.

LA EDUCACIÓN EN LA AMÉRICA ESPAÑOLA: ORÍGENES, DESARROLLO Y SENTIDO HISTÓRICO Por Revisionismo Historico Argentino MARCO GENERAL DEL PROYECTO EDUCATIVO HISPÁNICO. Damián Zanni. La educación en la América española no fue un fenómeno improvisado ni marginal, sino una dimensión estructural del proyecto imperial castellano. Desde el siglo XVI, la Corona concibió la instrucción como un instrumento de evangelización, orden social y consolidación política. Este modelo combinó herencias medievales —centradas en la enseñanza religiosa y moral— con elementos del humanismo cristiano renacentista, incorporando progresivamente nuevas preocupaciones intelectuales. Lejos de la imagen de abandono o desinterés, existió una normativa constante, expresada en ordenanzas, cédulas y recopilaciones legales, orientada tanto a la población española como a los pueblos indígenas. LA LEGISLACIÓN EDUCATIVA Y EL PAPEL DEL ESTADO Y LA IGLESIA La organización educativa siguió un orden inverso al que podría suponerse desde una mirada contemporánea. La prioridad inicial fue la creación de universidades y colegios mayores, destinados a formar clérigos y funcionarios, seguidos por instituciones de enseñanza media en humanidades. Solo más tarde se sistematizó la regulación de las escuelas de primeras letras. La Corona delegó buena parte de esta tarea en la Iglesia, especialmente en las órdenes religiosas, sin abandonar la supervisión general. La Recopilación de las Leyes de Indias refleja esta doble finalidad: servir a Dios y asegurar la integración política de los territorios americanos al Imperio. LA ENSEÑANZA DE PRIMERAS LETRAS Las escuelas elementales —conocidas como de leer, escribir y contar, o de primeras letras— fueron el eslabón más difundido y, al mismo tiempo, el menos documentado del sistema educativo colonial. Su existencia dependió en gran medida de los cabildos, de iniciativas vecinales y del compromiso de religiosos. En una época en la que incluso en Europa la alfabetización era privilegio de minorías, en América se procuró extender la instrucción básica a amplios sectores urbanos. La enseñanza incluía lectura, escritura, nociones de cálculo y doctrina cristiana, y estaba sujeta a una estricta vigilancia moral. EDUCACIÓN DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS La instrucción indígena tuvo un carácter diferenciado y atravesó diversas etapas. En los primeros tiempos predominó la iniciativa de frailes franciscanos, dominicos y agustinos, que establecieron escuelas ligadas a la catequesis. Se priorizó la educación de los hijos de caciques, bajo la convicción de que ellos actuarían como intermediarios culturales y religiosos. Experiencias como las impulsadas por Vasco de Quiroga en Michoacán o Pedro de Gante en el altiplano mexicano revelan un esfuerzo sistemático por integrar enseñanza, trabajo y vida comunitaria. Sin embargo, muchas disposiciones legales quedaron limitadas por la escasez de recursos y la extensión del territorio. LA EDUCACIÓN FEMENINA EN LA ÉPOCA COLONIAL Contrariamente a ciertos relatos posteriores, la educación de la mujer no estuvo ausente del panorama colonial. Existieron colegios y recogimientos destinados a niñas y doncellas, especialmente en las ciudades, donde se impartía instrucción religiosa, lectura elemental y formación en labores consideradas propias de su condición social. Estas instituciones, sostenidas por órdenes religiosas o benefactores particulares, desmienten la idea de una exclusión absoluta de la mujer del ámbito educativo. EL SISTEMA UNIVERSITARIO Y LOS ESTUDIOS SUPERIORES Las universidades americanas, fundadas desde mediados del siglo XVI, reprodujeron el modelo peninsular. En ellas se enseñaban teología, derecho canónico, derecho civil y artes. Los colegios mayores y seminarios cumplían una función esencial al alojar y sostener a estudiantes sin recursos, siempre que cumplieran requisitos de origen, conducta y aptitud intelectual. Estas instituciones formaron a gran parte de la elite criolla que, en el siglo XVIII y comienzos del XIX, protagonizó los debates políticos y culturales del proceso independentista. EL RÍO DE LA PLATA Y LA EXPERIENCIA LOCAL En el espacio rioplatense, la educación primaria se desarrolló de manera gradual y principalmente urbana. Los cabildos desempeñaron un rol central, autorizando maestros, fijando aranceles y controlando la calidad de la enseñanza. Las escuelas funcionaron muchas veces en casas cedidas por vecinos o en dependencias eclesiásticas. La Compañía de Jesús tuvo una influencia decisiva hasta su expulsión en 1767, tras la cual otras órdenes intentaron continuar la tarea con resultados desiguales. A fines del período colonial, varias escuelas eran sostenidas con fondos municipales, lo que revela una temprana conciencia del valor social de la instrucción. MÉTODOS PEDAGÓGICOS Y VIDA ESCOLAR La disciplina fue un rasgo distintivo de la enseñanza colonial. Los castigos corporales, comunes en la pedagogía europea de la época, también se aplicaron en América, aunque su uso no fue uniforme ni constante. El mobiliario escolar era austero y los textos escasos, destacándose los catecismos y algunos manuales elementales. Pese a estas limitaciones, la escuela comenzó a ser percibida, especialmente desde el siglo XVIII, como un medio para mejorar la productividad, el orden social y la moral pública. REFORMAS E ILUSTRACIÓN EN EL SIGLO XVIII Las corrientes ilustradas introdujeron una revisión crítica del sistema educativo. Se promovió la gratuidad de la enseñanza elemental, una mayor atención a la formación práctica y un trato más humanizado hacia el alumno. Estas ideas, aunque aplicadas de manera parcial, marcaron un punto de inflexión: la educación comenzó a desprenderse gradualmente del monopolio eclesiástico para convertirse en una responsabilidad creciente de los gobiernos civiles. CONSIDERACIONES FINALES La historia de la educación en la América española revela un proceso complejo, condicionado por factores religiosos, políticos y sociales. Lejos de la imagen de un continente sumido en el analfabetismo, existió un entramado institucional que, con límites evidentes, procuró difundir la instrucción básica y formar elites intelectuales. Muchos de los hombres y mujeres educados bajo este sistema participaron luego en los movimientos que dieron origen a las nuevas naciones americanas. Comprender esta herencia permite revisar críticamente ciertos lugares comunes y valorar, sin idealizaciones, el alcance real de la experiencia educativa colonial.

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