miércoles, 17 de diciembre de 2025
La batalla de Pavón 1861. -17 - 12 - 2025 -
LA BATALLA DE PAVÓN
Por Damian Leandro Zanni
EL ENFRENTAMIENTO DE 1861
El 17 de septiembre de 1861, junto al arroyo Pavón, en Santa Fe, chocaron las fuerzas de la Confederación Argentina (federales), comandadas por el general Justo José de Urquiza, y las tropas de Buenos Aires, lideradas por el general Bartolomé Mitre. A Urquiza lo rodeaba el pueblo entero, mientras que Mitre representaba a la oligarquía porteña.
El resultado inicial parecía obvio: la caballería de Mitre se desbandó, sus flancos cedieron y Mitre emprendió la fuga, replicando lo ocurrido en Cepeda (1859). Sin embargo, Mitre recibió un parte crucial: “¡No dispare, general, que ha ganado!”, y regresó para reclamar su primera —y única— victoria militar. Urquiza, inexplicablemente, ordenó la retirada, haciendo retroceder a los invictos jinetes entrerrianos. A pesar de que generales como Virasoro y López Jordán le demostraban el triunfo obtenido en partes fechados “en el campo de la victoria”, Urquiza se embarcó hacia Diamante para no volver más a Entre Ríos.
EL MISTERIO DE LA DESERCIÓN Y LA MASONERÍA
La deserción de Urquiza, abandonando el campo en el momento culminante, sigue siendo un misterio. Se conjetura que intervino la masonería, “fallando el pleito en contra del pueblo”, o que un misterioso norteamericano, Yatemon, concertó un arreglo previo. Urquiza, que había perdido la confianza en el presidente Santiago Derqui, habría preferido un arreglo con Mitre para salvaguardar su persona, su fortuna y su gobierno en Entre Ríos.
El propio Bartolomé Mitre alimentó esta hipótesis masónica en 1868, al recordar una reunión secreta de 1860:
> “Cuando nos alejamos de las puertas del templo, nuestras espadas salieron de la vaina para cruzarse en los campos de batalla, pero aún sobre esa desgracia y esa matanza, el genio invisible batió de nuevo sus alas...”.
En esa tenida del 21 de julio de 1860, se otorgó el grado 33 a Mitre, Urquiza, Sarmiento, Juan Gelly y Obes y Derqui, buscando una unión fraternal entre los líderes enfrentados. Para algunos historiadores, Urquiza se retiró en un “magnífico gesto de autosacrificio”, convencido de que era la única manera de asegurar la unidad nacional y el desarrollo económico del país, debilitando al caudillaje.
LA PRESIDENCIA TRICÉFALA Y EL QUIEBRE POLÍTICO
Entre 1860 y 1861, la presidencia de Santiago Derqui y Juan Esteban Pedernera enfrentó una república tricéfala: Derqui en Paraná, Urquiza en Entre Ríos y Mitre como gobernador de Buenos Aires. Mitre, con habilidad política, logró postergar la nacionalización de la aduana mediante el convenio de Vélez Sarsfield, manteniendo el control porteño sobre la principal fuente de riqueza.
Las relaciones se deterioraron cuando Derqui intentó gobernar con el Partido Liberal para independizarse de la tutela de Urquiza. El asesinato del gobernador sanjuanino José A. Virasoro (noviembre de 1860) y la posterior ejecución de Antonio Aberastain por Juan Saá envenenaron aún más la relación entre líderes.
El quiebre final se produjo cuando Mitre intentó que sus legisladores se incorporaran al Congreso de Paraná; aunque Derqui lo aprobó, Urquiza se opuso. La negativa, junto al descubrimiento por parte de Urquiza de cartas que evidenciaban planes de Derqui para desautorizarlo y trasladar la capital a Córdoba, minaron la voluntad del caudillo entrerriano antes de Pavón.
LA MASACRE Y LA CONSOLIDACIÓN DEL PODER PORTEÑO
Tras la retirada de Urquiza, Derqui intentó resistir, pero sin apoyo la situación era insostenible. Cuarenta días después de Pavón, renunció y se exilió en Montevideo. El vicepresidente Pedernera asumió y, al ver la negativa de Urquiza a volver, declaró el receso del gobierno nacional. Urquiza conservó su provincia y cumplió su acuerdo con Mitre.
La inacción de Urquiza dejó a los federales a merced de las divisiones mitristas, compuestas por jefes extranjeros (Sandes, Irrazábal, Flores, Paunero, Arredondo). Las tropas de Mitre avanzaron sobre el interior siguiendo el consejo de Sarmiento:
> “No trate de economizar sangre de gauchos. La sangre es lo único que tienen de seres humanos”.
La campaña de “limpieza de criollo” fue brutal. La masacre de Cañada de Gómez (22 de noviembre) resultó en 400 muertos federales frente a 2 mitristas. Los ejecutores materiales eran, en muchos casos, mafiosos sicilianos. El ministro de Guerra Mitrista, Gelly y Obes, calificó la matanza como “la segunda edición de Villamayor, corregida y aumentada”.
LA RESISTENCIA DEL CHACHO PEÑALOZA
El general Ángel Vicente Peñaloza, “el Chacho”, organizó una montonera para resistir el exterminio y escribió:
> “¿Por qué hacen una guerra a muerte entre hermanos con hermanos?”
Aceptó la paz en La Banderita (30 de mayo) para desarmar su montonera, pero Mitre y Sarmiento no cumplieron los compromisos, considerando a los montoneros “ladrones” y ejecutando prisioneros, tal como relató José Hernández, testigo de los hechos.
LA HERENCIA DE PAVÓN: ALIANZA IMPLÍCITA MITRE-URQUIZA
LA CONSOLIDACIÓN DEL ESTADO NACIONAL
Tras la década de guerras entre Buenos Aires y la Confederación, Pavón abrió una nueva etapa: la “Argentina organizada”. Bartolomé Mitre se convirtió en presidente en octubre de 1862, con la capital provisoria en Buenos Aires.
EL MISTERIO DE PAVÓN Y LA MASONERÍA
Pese a la victoria militar de Mitre, el desenlace sigue siendo polémico. El historiador José María Rosa planteó que la masonería pudo intervenir a favor de los liberales, o que Urquiza, desconfiando de Derqui, prefirió un acuerdo con Mitre, protegiendo su fortuna, su persona y su gobierno en Entre Ríos. Mitre, por su parte, escribió a Juan Andrés Gelly y Obes que Pavón era “un triunfo de la civilización sobre los elementos de guerra de la barbarie”.
LA INTERNACIONALIZACIÓN DEL CONFLICTO
El británico Pelham Horton Box señala que Pavón reflejó la imposibilidad de separar las luchas argentinas de las facciones en Uruguay. Colaboró Venancio Flores, jefe colorado de Montevideo, asegurando el triunfo de Mitre mientras los blancos orientales buscaban aliados contra él.
EL PACTO IMPLÍCITO MITRE-URQUIZA
Historiadores como Box, Rosa, Scenna y Halperín Donghi destacan la existencia de una alianza implícita post-Pavón, caracterizada por la no beligerancia mutua. Urquiza, convertido en estadista tras Caseros, permitió la entrega de la Confederación a Buenos Aires, asegurando la unidad nacional y el desarrollo económico.
URQUIZA COMO GARANTE
La alianza permitió a Mitre asumir la presidencia mientras Urquiza se retiraba del protagonismo nacional y conservaba la gobernación de Entre Ríos, con un rol clave como garante del orden y las instituciones mitristas en el litoral.
LA GUERRA DE LA TRIPLE ALIANZA
Ambos líderes unieron fuerzas frente a Francisco Solano López. La Guerra de la Triple Alianza reforzó la posición nacional de Mitre y consolidó la colaboración de Urquiza con el proyecto de organización nacional.
FRAGILIDAD DEL ORDEN POST-PAVÓN
A pesar de la paz relativa, los conflictos provinciales, la persistencia de caudillos rebeldes y las tensiones entre liberales y federales amenazaron la estabilidad del nuevo orden.
LA CUESTIÓN DE LA CAPITAL Y LA SOLUCIÓN DE COMPROMISO
La “Cuestión Capital” dividió al liberalismo porteño entre nacionalistas (seguidores de Mitre) y autonomistas (liderados por Alsina). Tras arduas negociaciones, se alcanzó la “Solución de Compromiso”, legalizando la coexistencia de autoridades nacionales y provinciales. El Congreso la aprobó el 1º de octubre de 1862, y días después Mitre asumió la presidencia. La federalización definitiva de Buenos Aires se concretó en 1880.
Perfecto. Te hago un apartado nuevo, al estilo del texto que me pasaste, incorporando aportes de otros autores y perspectivas complementarias:
PERSPECTIVA SOCIAL, ECONÓMICA Y FEDERAL DEL POST-PAVÓN
Además del desenlace militar y político, la Batalla de Pavón tuvo profundas consecuencias sociales y económicas que marcaron la consolidación de la Argentina organizada. Según Tulio Halperín Donghi, Pavón no solo aseguró la victoria política de Buenos Aires, sino que consolidó la concentración de poder y riqueza en la capital, profundizando la desigualdad entre el puerto y el interior. La postergación de la nacionalización de la aduana, por ejemplo, permitió a la oligarquía porteña mantener el control de la principal fuente de ingresos del país, marginando a las provincias de un rol económico central.
Desde la perspectiva federal, José María Rosa y Enrique Barros subrayan que la retirada de Urquiza debilitó la influencia de los caudillos del interior, como el Chacho Peñaloza y Virasoro, dejando a los federales vulnerables frente a las divisiones mitristas. Rosa interpreta que la no intervención de Urquiza en la fase final del conflicto constituyó un acuerdo tácito con Mitre, apuntando a un “triunfo político más que militar” que facilitó el centralismo porteño.
La dimensión internacional del conflicto también fue relevante. Pelham Horton Box señala que la política exterior, especialmente la relación con Uruguay y la mirada británica sobre los sucesos, influyó en la estrategia de los actores argentinos. La colaboración de Venancio Flores, jefe colorado, demuestra cómo los actores regionales y extranjeros intervinieron decisivamente en el resultado de Pavón, asegurando el triunfo de Mitre y debilitando la posición de los federales.
Finalmente, los testimonios de protagonistas secundarios, como José Hernández sobre la matanza de Cañada de Gómez y la resistencia del Chacho Peñaloza, muestran el costo humano del conflicto. La violencia contra las montoneras y la población civil evidencia que la construcción del Estado nacional estuvo marcada por la subordinación del interior y la imposición del orden porteño. En conjunto, estos aportes sugieren que Pavón fue un hecho político-militar de múltiples dimensiones: consolidación del centralismo, reorganización económica, debilitamiento del federalismo y participación internacional, cuya influencia perduró en la política argentina durante décadas.
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FUENTES:
Rosa, José María. Historia Argentina. Editorial Oriente; Colección completa, Buenos Aires (años de edición diversos).
Rosa, José María. Historia del revisionismo y otros ensayos. Editorial Merlín (1968).
Rosa, José María. La guerra del Paraguay y las montoneras argentinas. Editorial (año).
Rosa, José María. El Revisionismo responde. (1964).
Scenna, Miguel Ángel. Los que escribieron nuestra historia. Ediciones La Bastilla, Buenos Aires (1976).
Box, Pelham Horton. The Origins of the Paraguayan War. University of Illinois Press (1927/1929).
Saldías, Adolfo. Historia de la Confederación Argentina (1881/1888).
Scenna, Miguel Ángel – Los que escribieron nuestra historia.
Mitre, Bartolomé. Historia de Belgrano y de la Independencia Argentina. Editorial Sudamericana (varias ediciones).
Halperín Donghi, Tulio. Ensayos de historiografía (ensayo/compilado). Editorial (edición).
Ruiz Moreno, El misterio de Pavón: las operaciones militares y sus consecuencias políticas
Ruiz Moreno, Campañas militares argentinas —
Paz, Gustavo L., Las guerras civiles (1820–1870)
Scobie, James, La lucha por la consolidación de la nacionalidad argentina, 1852–1862 .
Zinny, Antonio, Historia de los gobernadores de las provincias argentinas
Busaniche, José Luis, Historia argentina
Oszlak, Oscar, La formación del Estado argentino
Rock, David, Argentina, 1516‑1987:
Míguez, Eduardo José, Bartolomé Mitre: entre la Nación y la Historia
Martín Ruiz Moreno, La Presidencia del Dr. Santiago Derqui y la Batalla de Pavón
Pérez Amuchástegui, Crónica Argentina — Editorial Codex.
Luna, Félix, Grandes protagonistas de la historia argentina — Editorial Planeta.
Rosa, José María – Historia Argentina
Rosa, José María – Historia del revisionismo y otros ensayos.
Rosa, José María – La guerra del Paraguay y las montoneras argentinas.
.
Rosa, José María – El Revisionismo responde.
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